Déficit fiscal y la urgente revisión del régimen de Zonas Francas

» Por Lic. Walter Hernández Vargas - Profesional en Ciencias Económicas.

En buen momento, la diputada María Inés Solís, escribe en el periódico La Extra: ¨Zonas Francas como medicina nacional¨, para defender a las zonas francas, y postularlas como medicina nacional. (1) (What?) Justo en medio de la Huelga, que ya lleva 16 días, y justo en medio de las discusiones en torno al Déficit Fiscal, sus causas, que muy pocos indagan, y sus posibles soluciones.

Esta promoción gratis, que hace la diputada, más bien cae mal, es signo de que hay ¨nervios¨ o temor de parte de los empresarios de zonas francas.

Afirma la diputada, que las zonas francas tienen 33 años de impulsar la economía nacional, y uno se pregunta: Sin son tan buenas, ¿cómo es que el gobierno (no el país) se acerca a la quiebra? La pregunta, es: 33 años impulsando la economía, ¿a favor de quién y hacia dónde?

Nos dice la diputada, que son buena medicina porque generan empleo… ¿y eso qué? Miles y miles de empresas a nivel nacional también generan empleos, pero por lo menos, sí tributan, o por lo menos eso es lo que se espera de ellas, a fin de que colaboren en forma solidaria con la Nación.

Si Hacienda no tiene la capacidad o voluntad de cobrarle a todas, es otro cantar. A nivel internacional, se reporta que Hacienda no alcanza ni un 50% de eficiencia de su potencial de recaudación!

Continúa diciendo que atraen inversión extranjera directa, y también otras empresas han ingresado al país, y se han instalado fuera de zonas francas, apuntándose a fomentar el desarrollo nacional, pagando impuestos, ¨hombro a hombro¨ junto con las empresas nacionales.

En cuanto a que han ¨modificado la matriz productiva del país¨, es cierto, desde hace 33 años las empresas de zonas francas pueden hacer uso de nuestras materias primas, sin pagar impuestos, y pueden exportar e importar, sin pagar impuestos, pueden venir a contratar recursos humanos talentosos a bajos precios y pueden lucrar, también sin pagar impuestos sobre la renta por una considerable cantidad de años. ¿Acaso pagan impuestos territoriales tal y como lo hacen los ciudadanos?

Según la diputada, este ¨régimen¨, que ella defiende, ¨tiene y tendrá que seguir vigente en Costa Rica¨. A esta diputada, no hay que preguntarle cuáles intereses defiende. A confesión de parte, relevo de pruebas. Debería más bien luchar por el bienestar de toda la población y el sostenimiento del Estado.

Nos habla de ¨detractores¨ y de grupos sindicalistas que atacan las exoneraciones aun presentes en el proyecto 20.580, o Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Y afirma que cómo no va a ser ¨cariñoso¨, el gobierno con las empresas de zona franca, si estas generan 125.254 empleos.

Y qué tal si el gobierno, también fuera cariñoso, con las miles y miles de empresas que sí son nacionales, ¿y están fuera de zona franca? ¿Y qué tal si fuera así de cariñoso con las empresas extranjeras fuera de zona franca?

¿Cómo no tratar de excesivos, los ¨cariñitos¨ hacia las empresas de zona franca, si también las empresas que forman parte de los llamados ¨encadenamientos productivos¨, gozan de exención de impuestos para sus compras e importaciones? (¡Encadenamiento que multiplica las exoneraciones y el lucro!) Si las zonas francas generan más de 40 mil empleos indirectos, eso no es una proeza, porque miles y miles de empresas nacionales, que sí tributan, generan mucho más empleo, sin necesidad de que el gobierno invierta millones y millones para ¨servirles en bandeja de plata¨ y mientras erosionan las arcas del Estado.

Ciertamente, que el Déficit Fiscal, tiene causas multifactoriales, pero, sin duda, las zonas francas, no son parte de la medicina, ¡si no parte de las causas! Lo que uno espera es que por lo menos, los diputados, se informen, no traguen cuento o como mínimo, ¡no desinformen!

Es precisamente con lo que parece obvio que algunos encuentran facilidad para engañar a las personas. Por eso, uno debe de analizar los costos y beneficios de las políticas públicas, porque el hecho de que las zonas francas aporten el 50% de las exportaciones, eso tan sólo nos habla del gran monto de los negocios que se manejan a través de las zonas francas. De qué le sirve al país, si lo que recibe Hacienda en tributos, ¡son migajas! Y lo que invierte el gobierno para promoverlas, y darles infraestructura, ¡son millones y millones! (2) Y ni hablar, de lo que pierden las municipalidades, porque, tampoco quieren las zonas francas contribuir con las comunidades con el pago de patentes, permisos o impuestos territoriales (3)(4). El Gran Proyecto Papagayo, es como una zona franca disimulada y dos alcaldías reciben una compensación económica para no ejercer su potestad administrativa en la zona. Nuestra Constitución Política es muy clara acerca de nuestra unidad territorial, pero ¡poderoso amigo es don dinero!

Por lo tanto, es necesario que el beneficio país neto (BPN), del que habla la diputada, sea medido no por Procomer, si no por una entidad imparcial, que no participe de la promoción, ni de los viajes al exterior, y la pasarela, ¡ni dependa de que el gobierno les pague los salarios para defender a capa y espada el régimen de zonas francas!

Según Procomer, el beneficio país neto de las zonas francas, representa un 6% del PIB, pero lo que la diputada no dice es, a dónde se van las ganancias y que ponga a la par de estas dos cifras, el risible porcentaje del PIB que recibe Hacienda en tributos de parte de ellas.

La misma comparación sería útil, en términos del Producto Interno Bruto, de estas tres cifras: lo que producen las cooperativas (¡Dos Pinos incluido!), lo que invierte el Estado en su promoción y soporte y lo que recibe Hacienda en tributos.

Yo también comprendo, que las zonas francas generan empleos y que contribuyen con la CCSS, pero lo mismo hacen las empresas fuera del régimen. A dónde se van esos 6,2 dólares que afirma Procomer, se reciben por cada dólar exonerado.

La responsabilidad social empresarial de las zonas francas, y su expresión en las comunidades es bienvenida, pero… están al nivel de ¨ayuditas¨ y ¨menuditos ¨, ni las noté en todos los años que estuve trabajando en distintas zonas francas y con transnacionales. Como quiera que sea, si las empresas quieren y atesoran la protección y los múltiples beneficios que el Estado les da, lo primero que tienen que hacer es tributar. En el artículo Trump y las zonas francas, vemos que Trump también conoce de aranceles, y que lo Costa Rica ofrece, ya lo tienen bien medido y estudiado. (5)

Así mismo, la obligación de impartir capacitación específica les pertenece a las empresas. Ciertamente Costa Rica desde hace décadas, ha tratado de invertir hasta un 8% del PIB en educación por medio de escuelas, colegios, INA y universidades. ¡Una parte importante de la valiosa cosecha esperada en recurso humano, la aprovechan las zonas francas! ¡No contentos con esto, las transnacionales, desean que el Estado invierta más millones en educación bilingüe! ¡El gobierno ha estado presto a servirles la mesa!

La diputada nos habla también de ¨prácticas sostenibles con el ambiente¨, pero no todas cumplen. Algunas han sido demandadas y es difícil que paguen los daños, especialmente las piñeras por su contaminación de las aguas en la zona norte. (6) Así que unos contaminan el agua, y el Estado, por años, moviliza cisternas de agua, mientras busca plata para los acueductos comunales. (7) Tranquilos, que la CCSS, ve por la salud y los enfermos de riñón.

De dónde saca la diputada que la integración del personal femenino a las zonas francas es dignao de los ¨tiempos de cambio¨, como si fuera una novedad y como si las mujeres no se hubiesen integrado a la economía nacional hace tantos años y en honor a la verdad, siempre lo han estado, sólo que en forma diferente.

¡¡¡Qué dicha que las zonas francas generen empleo, el problema es… a qué precio!!! Y de la conclusión que la diputada saca de la manga, al afirmar, que son una herramienta para revertir el problema fiscal, eso solo ella se lo cree, porque cuando les llega el momento, de pagar impuestos, también tienen la excusa ¨perfecta¨ para no hacerlo, ¡¡¡… reinvertir en sus negocios!!! Si hoy, para defender el régimen, nos dicen que hay unas pocas empresas que apenas están empezando a tributar, ¡eso deja mucho que pensar! ¿No era que los períodos de gracia son 8,10 y 12 años? ¡¡¡Pero casi 33 años es un relajo!!! (8)

¡¡¡Estamos hablando de más de tres décadas sin pagar impuestos!!!

Lamento decirlo, pero el régimen de zona franca necesita revisión urgente, ya que fomenta la explotación de nuestros recursos al más bajo precio (recursos naturales, materiales, humanos y técnicos), fomenta la exportación de capitales, la acumulación de riqueza en pocas manos y lo peor, fomenta la elusión (9), (note en Wikipedia su relación con ¨paraísos fiscales¨) o evasión de impuestos mientras incrementa los gastos del Estado.

¨La elusión fiscal es cualquier acción, en principio por vías legales, que persigue evitar o minimizar el pago de impuestos. ¨

No lamento decirle que como ciudadano costarricense y ex trabajador de empresas tanto dentro como fuera del régimen, tengo el derecho de poner en tela duda los detalles de nuestro sistema económico a fin de que mejore. ¡Mucho más, porque soy ciudadano y pago los impuestos! ¡Nunca puede ser inviable, ilegítimo e irresponsable el cuestionar por qué unos pagan impuestos mientras otros no! ¡Lo irresponsable es no hacerlo y dejarse llevar por intereses, ajenos al cuidado de la Patria y sus ciudadanos!

Nuestra economía, no puede depender de un hilo, ni de las ¨vacas gordas¨, de las zonas francas, (10), el turismo, y las exportaciones, ante las guerras comerciales que avizoramos en el mundo (11), porque hasta la soberanía alimentaria hemos perdido. Es mejor que nos preparemos en forma asertiva, como un pueblo que se informa y participa de las decisiones, no como uno que mansamente se deja conducir al redil de la angustia y la trasquila.

Así que, sin seguir el mal ejemplo de las zonas francas y otros sectores muy lucrativos de la economía nacional que se resisten a pagar impuestos, alcahueteados por los gobiernos, resolvamos el Déficit Fiscal entre todos, pero con un proyecto mejor que el 20.580.

Se le reitera a la Asamblea Legislativa, no al Poder Ejecutivo, cuyo análisis se quedó corto, que estudien su contenido para ver si dicho proyecto (por acción u omisión), sigue el mismo patrón: ¡Privatizar las ganancias y socializar las pérdidas! Mientras tanto, que preparen la ¨artillería¨ los señores de la Sala Cuarta. Que se decida al fin, quiénes más son los que participarán de esta otra ¨medicina¨ que el Sr. presidente denominó ¨un trago amargo¨ que ya al pueblo le quieren volver a recetar!

 

Citas:

prosperidad/Y7WLX4T3AFGTFNWV7NA2K3SCUY/story/

(11)http://www.elpais.cr/2018/09/23/trump-agita-la-tension-con-china-con-aranceles-de-200-000-millones-de- dolares/

 

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