Ya tenemos una idea de lo que nos cuesta el Poder Judicial para que entre otras cosas los expedientes judiciales estén compitiendo sin resolución, con las listas de espera de la CCSS y para que los antisociales que atrapa el OIJ queden libres casi inmediatamente debido al montón de portillos que tienen nuestras defectuosas leyes y a la eficiencia de sus abogados defensores. Tenemos una idea menor de lo que nos cuesta el Poder Legislativo para que produzcan leyes chayote y la mayoría de las otras leyes con muchos portillos que en la práctica las vuelven inaplicables por defectuosas. Tenemos también una idea de lo que nos cuesta el FEES en detrimento de la educación pública primaria y secundaria. Pero y cuánto nos cuesta el Poder Ejecutivo por la acción y omisión de sus decisiones? Algunas ideas para crear más repúblicas independientes: Para contrarrestar el FEES se puede crear el Fondo Especial para la Educación Pública Primaria y Secundaria. Para contrarrestar el CONARE se puede crear el Consejo Nacional de Directores de Escuelas y Colegios. Similar a los Consejos Universitarios se pueden crear Consejos de Educación Pública Primaria y Secundaria. También se pueden crear Federaciones de Estudiantes de Escuelas y Colegios y similares. Etc, etc, etc,. Pero por el bien de nuestro país, mejor, NO. Con los escuálidos recursos económicos de nuestro país no podemos seguir financiando la proliferación de instituciones públicas ni de repúblicas independientes: El poder ejecutivo, el poder legislativo, el poder judicial, decenas de ministerios, ochenta y pico de municipalidades, 5 universidades públicas, cientos de sindicatos y federaciones de sindicatos, etc, etc, etc.
Con los escuálidos recursos económicos de nuestro país, apenas nos alcanza para tratar de financiar sólo una única República independiente: Costa Rica y, para todos los costarricenses. Con más eficiencia no se perderían miles de millones de las bóvedas de un banco nacional. Con más eficiencia no habría tanta facilidad para evadir los controles en las adjudicaciones de tantas licitaciones públicas. Con más eficiencia los expedientes judiciales no estarían compitiendo en tardanza, con las listas de espera de la CCSS, etc, etc, etc. Construir una cárcel de máxima seguridad cuando la fuga de los reclusos nunca ha sido el problema. Botar el edificio central del ICE, botar el edificio central del BCR. Parece una nueva competencia del despilfarro de los recursos públicos. Esas instituciones públicas deberían dar a conocer los estudios técnicos y científicos que demuestren la necesidad de botar esos edificios. También deben existir otras alternativas para el uso de esos edificios. Y finalmente, si Costa Rica tiene tantas crisis presupuestarias según dice y aplica el gobierno actual: para no pagarle su deuda sin fin con la CCSS, para desfinanciar a las instituciones públicas de seguridad ciudadana como el poder judicial, para desfinanciar a las instituciones públicas de la educación primaria y secundaria y otro montón de recortes presupuestarios. ¿De dónde sí hay plata para botar edificios que aún tienen muchos años de vida útil y hasta más miles de millones para construir edificios nuevos?. O construir una cárcel de máxima seguridad cuando la fuga de los reclusos nunca ha sido el problema. En Costa Rica siempre hemos sabido que la mitad de nuestros problemas es por el deporte nacional de nuestros políticos de pedir prestado para cualquier cosa. Préstamos que en su mayoría son innecesarios, inútiles y mal utilizados porque de por sí, los tendrán que pagar otras generaciones.
También se prevendrían y se evitarían muchos otros problemas, si la Sala IV por fin tuviera entre sus prioridades, estar actualizando diariamente todo lo relativo a nuestra Constitución Política: la interpretación única y correcta y, las mejoras necesarias de artículos como los relativos a las convenciones colectivas y al 8% del PIB para financiar a la educación pública, por ejemplo. Ya hace varios años se permitió la innecesaria reelección presidencial, así que sí se puede modificar todo lo que sea necesario, para beneficio del Estado y de todos los demás costarricenses. La eficiencia es el motor del mundo. El TSE y la Sala IV son instituciones muy caras para que ayuden tan poquito a nuestro país. También es muy importante la participación cada vez, de más y más costarricenses por medio de todas las redes sociales, ahora que están de moda, para ayudar finalmente a conseguir por fin, una Costa Rica bien administrada o bien gobernada. Usando el término que sea. De suerte que ahora con la existencia de las redes sociales, todos los costarricenses podemos participar de este cuarto poder ampliado de las democracias, para que más pronto que tarde, todos los costarricenses tengamos más y mejores beneficios, de esta nuestra democracia del pura vida. La gran mayoría de los problemas de Costa Rica se resolverían muy fácilmente si todas las auditorías internas, contralorías y demás instituciones de control de gasto público, por fin comprendieran que su trabajo es muy importante y necesario para nuestro país, aunque sus salarios y privilegios sean pagados por cada institución pública, su deber inicial y final es por y para Costa Rica, porque de lo contrario, nunca van a alcanzar ni todos los impuestos ni la enorme e inmanejable deuda pública para cubrir tantas y tantas fallas en el control de los gastos.