Con un entusiasmo digno de admirar en el Concejo de Gobierno Ampliado y la posterior conferencia de prensa en la provincia a de Limón la semana pasada, (en el marco de la celebración del Día de la persona Negra y la Cultura Afrocostarricense) se evidenció, una vez más, que se mantiene abierta la contienda entre la versión oficial de resultados y seguimiento de la labor del presente gobierno, y la de algunos medios de comunicación, que continúan con un “distante y casi inexistente vínculo” en la cobertura necesaria y la presencia en actos públicos de las autoridades gubernamentales.
Es un síntoma palpable, que algunas fuerzas políticas, sectores privados y gremios sociales no muy contentos (incómodos tal vez) con la gestión del presidente Chaves Robles, están estableciendo un escenario político con una tendencia de un “parte aguas” o “separación de fuerzas”, dónde podríamos encontrar las alianzas más impensables (necesarias tal vez) de cara a los procesos electorales del 2024 y 2026.
Llama la atención, hablando de pactos, coaliciones y alianzas, el ambiente político que presenta México en estos días, camino a sus elecciones (Senadurías, Diputaciones y presidente de la República.) del 2 de junio del 2024.
Actualmente el partido de gobierno Morena (Movimiento Regeneración Nacional) y su presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) enfrenta críticas severas, no solo por la gestión presidencial (para muchos terrible y desastrosa), sino por la elección de su candidata Claudia Sheinbaum Pardo. Ella es miembro fundador del partido Morena, fue jefa de Gobierno de Ciudad de México entre el 5 de diciembre de 2018 y el 16 de junio de 2023, además, es científica, escritora, política y académica mexicana. El contrincante más fuerte que enfrentó la candidata electa en el proceso interno, el excanciller Marcelo Ebrard (quien obtuvo el 26% del sondeo), denunció irregularidades en el proceso efectuado y solicitó su repetición, según medios internacionales.
Haciendo un rápido recuento, la historia reciente del entorno político mexicano, estuvo en manos del Partido Revolucionario Institucional (cuestionado de irregularidades y corrupción), PRI. El 2 de julio del año 2000, el PRI representado por Francisco Labastida Ochoa perdió su primera elección para presidente desde 1929, siendo ganada por la Alianza por el Cambio (PAN-PVEM) llegando a la Presidencia de la República Vicente Fox Quesada (PAN).
Hoy la oposición tiene prácticamente “electa a su candidata”. Los partidos, en otrora fuertes adversarios (PRI, PAN, PRD), se unen como Frente Amplio por México y presentan a la cabeza del movimiento, a Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz, quien es actualmente Senadora de la República desde el 1 de septiembre de 2018 y pertenece a la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, PAN. La candidata Gálvez se ha caracterizado por algunas de sus frases: “Siempre les diré la verdad, por dolorosa que sea, sin adornos y sin cuentos”, “soy ingeniera y sé que los problemas no se arreglan con ideología, sino con soluciones” y “ya conocen mi regla de oro: ni huevones, ni rateros, ni pendejos”. Una elección atípica para los mexicanos, dos mujeres lucharán por la presidencia el próximo año.
Volviendo a nuestro país, es notable que el fenómeno del “descontento, decepción e incredulidad” en nuestros lideres políticos que golpea la democracia costarricense desde hace muchísimo tiempo, ha sembrado la semilla del pluripartidismo, sepultando al lado oscuro del bipartidismo. Las hoy tradicionales fuerzas de oposición y gobierno, continúan el pulso por mantener el discurso de la verdad. ¿A quién le cree usted estimado lector?
Es interesante proyectar y confrontar, para los próximos comicios, la posibilidad de uniones político-partidarias por simple interés electoral u obtención de alguna porción de poder. Habrá que discernir dónde se manifestará la inclinación o conveniencia de los temas con real interés nacional que necesita Costa Rica en estos momentos.
Los partidos tradicionales, PLN y PUSC, no figuran en la Presidencia de la República desde ya muchos años atrás. Sus fuerzas en las bases de poder como las autoridades municipales, tienen al PLN como el más sólido, pues la mayoría de alcaldías están en sus manos. ¿Mantendrá este dominio los verde y blanco, luego de las pugnas internas?
La presente semana presenta muchos temas para compartir, dos de ellos son los pormenores de la conveniente y valiosa reunión del presidente Chaves con el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden; y la presentación del “Estado de la EducaSión 2023”.
Mas allá de aquellos que especulan y haciendo a un lado las malas intenciones de minimizar ese encuentro, (si el presidente fue llamado a rendir cuentas por conversar con los chinitos o por aquello que se saliera del saco de “aliados oficiales”), la verdad es que cuando no se quiere brindar mérito y reconocimiento a una labor de trabajo, caracterizada por la seriedad y el seguimiento de anteriores gestiones, nos acercamos a convertirnos en mezquinos e irracionales.
Para nadie es un secreto que los Estados Unidos es nuestro socio comercial más grande y longevo. Costa Rica se ha destacado por ser un país que siempre ha agradecido la ayuda y colaboración de los norteamericanos, incluso en algunos campos de seguridad social y salud específicamente, “la potencia mundial” ha valorado los resultados positivos de nuestras instituciones, además del reconocimiento en la actualidad de los excelentes frutos en nuestra economía, así como ser considerados, según la página oficial del Gobierno de los Estados Unidos, como “una de las voces más fuertes y confiables en Latinoamérica sobre los derechos humanos y el estado de derecho, y ha sido un socio excelente en la lucha contra el crimen transnacional y el tráfico de drogas”.
La curiosa relación de hechos, emanada de algunas informaciones, referente al condicionamiento lógico que hace nuestro país, en referencia al espectro radio eléctrico y de sus frecuencias destinadas a la tecnología 5G; el gobierno informó que las empresas participantes en la subasta de frecuencias para convertirse en proveedores de servicios amparados a esta tecnología, deben pertenecer a países que estén “bajo la sombrilla” del Convenio de Budapest y sus protocolos. Dicho convenio “se firmó el 23 de noviembre de 2001 y entró en vigor el 1° de julio de 2004, en la ciudad de Budapest, República de Hungría. Se trata del primer tratado internacional creado con el objetivo de proteger a la sociedad frente a los delitos informáticos y los delitos en Internet, mediante la elaboración de leyes adecuadas, la mejora de las técnicas de investigación y el aumento de la cooperación internacional”. Uno de los campos en los que Costa Rica urge de ayuda, sin duda alguna es la ciberseguridad. Este detalle lo promulgó el gobierno como aclaración a las consultas de la posible exclusión de China como proveedor de tecnología 5G.
Definitivamente el informe Estado de la EducaSión 2023 debemos de leerlo con tranquilidad y total objetividad, este servidor lo está leyendo. Es necesario establecer, que bien vale la pena “volver a echar un ojo al informe correspondiente al 2021” y comparar cifras y datos, y leer, por ejemplo, en la página 35, parte del Capítulo 1/Sinopsis, los párrafos correspondientes al subtítulo: “Sistema educativo registraba un desempeño inercial antes de la pandemia, con importantes rezagos en acceso, equidad y calidad de sus servicios”.
Extendernos más el día de hoy sería ya un abuso, sin embargo, la verdadera crisis de la educación costarricense empezó cuando decidimos olvidar el rico legado histórico, perdimos la “sana costumbre de leer” y cuando llegó Mr. Google al cerebro de los tecnólogos carentes de humanismo y solidaridad. Costa Rica está escribiendo nuevos hechos en la historia que debemos enfrentarlos con calma y paciencia, pero ante todo con madurez política, sensatez y mucha FE en DIOS.
Como país, debemos continuar enfrentando las adversidades y escenarios políticos con valentía, patriotismo y mucha capacidad de diálogo, erradicando la mala fe y el hastío que generara la manipulación de la información. ¿Cuáles partidos políticos participarán en la próxima elección municipal 2024? ¿Estamos en ruta a un posible marco de electoral dónde las banderas políticas se partirán en dos grandes fuerzas? ¿Aquí Costa Rica Manda, será en definitiva el receptor del posible nacimiento de un “bipartidismo moderno”? De lo anterior, y más hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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Sobre el autor:
El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Asesor Legislativo, analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.