El sufrimiento y dolor que impregna la detestable mal llamada “era del narcotráfico”, la convierte en el flagelo a vencer desde que las drogas ilegales empezaron a inyectar la adicción en sus víctimas y aumentar las cuentas bancarias de quienes las promueven.
Las garras de muchos mafiosos han hecho profundas heridas en todo el continente americano. En la actualidad, México es el ejemplo más evidente de la dominación territorial de los “mercaderes” de la droga.
Nuestro país, lamentablemente, experimenta desde hace muchos años consecuencias de esta calamidad. Y como se lee en un “graffiti” en el bello distrito de San Sebastián en San José: “la única forma de acabar con el narcotráfico es diciéndole no a las put… drogas”. Educación y acción preventiva desde pequeños, es la inversión social que el estado debe incrementar para atacar este mal.
Buscando en las carpetas de mi cuenta “yahoo”, encontré el “link” de una nota de BBC News Mundo (publicada en el 2013 y de lectura obligatoria), que plasmó un interesante relato, descripción y proyección de los actos que hoy experimentamos. Definitivamente el título más acertado no pudo ser: “Costa Rica, en la mira del narco” (https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/06/130613_costa_rica_narcotrafico_lavado_dinero_jcps) Reitero, hay que leerlo.
Sobre el origen del tráfico de drogas, la documentación histórica podría decirse que no es abundante. Sin embargo, el sitio oficial del Centro Privado de Adicciones, “Instituto Castelao” en España, comparte en su “blog” interesantes artículos para ser consultados. Por ejemplo, es de sumo interés conocer que: “la primera conferencia internacional para fiscalización del tráfico de drogas se realizó en Shanghai en 1909, organizada por la Comisión del Opio de la Haya con la finalidad de regular y dominar el mercado mundial de la sustancia”. Además, “que fue en 1988 cuando se realizó en Viena la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, que supuso un importante paso adelante al regular el control de sustancias precursoras y el blanqueo de capitales”. No hay duda, este tipo de información se debe estudiar y analizar.
Llama poderosamente la atención, como la sociedad ecuatoriana está inmersa en un ambiente de distorsión y ruptura social por las secuelas del narcotráfico. Esto demuestra, que los gobiernos que antecedieron al actual presidente Noboa definitivamente no tuvieron el valor, el compromiso y la transparencia para hacer respetar el marco legal que rige a esta nación suramericana. Sus autoridades evidenciaron, con el pasar de los años, que fueron descuidadas y negligentes en el seguimiento e inteligencia de sus cuerpos policiales. La mayoría del pueblo costarricense reza para que esta terrible realidad “no se presente” en nuestro territorio.
Recordemos, previo a la más reciente elección presidencial en Ecuador, sus habitantes experimentaron un ambiente electoral que fue alterado por el asesinato del entonces candidato Fernando Villavicencio. Periodista, activista y legislador, que había logrado posicionarse como opositor al movimiento de izquierda (Correísmo) liderado por el expresidente Rafael Correa.
Conocemos una innegable realidad, las “huellas del narco” en Costa Rica, están ligadas a los nombres de individuos de organizaciones mafiosas, quienes “sembraron semillas que hoy tienen frondosos árboles de raíces largas”. Pregunta: ¿considera usted estimado lector, que los gobiernos anteriores a la actual administración enfrentaron a estas “lacras” con la aparente valentía y decisiva acción que evidencian las actuales autoridades costarricenses? Es reiterativo y necesario mencionarlo, ¿por qué no se logró instalar escáneres en nuestros puertos y fronteras desde muchos años atrás? ¿Habrá posibilidad de establecer un “ranking” de desaciertos jurídico-penales que lograron beneficiar a narco líderes en nuestro país?
Vemos, leemos y escuchamos con preocupación, los constantes y reiterados discursos que, “en aras de velar por una mejor seguridad nacional”, atacan y desmeritan el trabajo del gobierno liderado por Rodrigo Chaves Robles. Entendemos que los grupos de poder y lideres opositores al presidente deben establecer un adecuado seguimiento y control político en procura de una gestión que beneficie a todos los habitantes del país, no obstante, es imposible “digerir la necedad” de establecer una estrategia del miedo, sobredimensionando el delicado estado de inseguridad que vivimos, causado por los conflictos entre bandas criminales.
Lo escribimos la semana anterior, pareciera que más de uno celebró con “doble tamal” la cifra de homicidios del recién pasado 2023, y me atrevo a pensar, que algunos deseaban la cifra “1000” en los encabezados periodísticos.
Hoy ante los hechos lamentables acaecidos recientemente en el hermano país del Ecuador, los supuestos visionarios de la paz y la democracia costarricense “cruzan irresponsablemente sus dedos” para que algo similar suceda aquí, con el fin de atacar y machacar al presidente Chaves como el único responsable de un escenario que se viene gestando desde muchos años atrás. Si usted leyó primero el artículo sugerido en el cuarto párrafo de la presente nota, antes de estas líneas, entenderá que la negligencia de autoridades anteriores, fortaleció “la etapa narco” que estamos viviendo en estos días.
¡Por favor!, que el trabajo en equipo y la aparente tranquilidad evidenciada en los primeros días del 2024 entre los Tres Poderes de la República, referente a la aprobación de proyectos de ley dirigidos a desmembrar las células narco en Costa Rica y fortalecer la Seguridad Nacional, no sea distorsionada por “seres higadosos patrocinados por grupitos que anhelan recuperar el poder político-económico”.
Clamo a mi DIOS Todopoderoso que el entendimiento entre nuestros líderes políticos, se anteponga al irrespeto, egoísmo, intolerancia y la mala intención que alimenta el “flujo sanguíneo” de “ilustres” ciudadanos.
Nuestro país está en alerta y no debe ser golpeado por la pobre conciencia política que impera en algunos diputados y otros actores desconociendo el verdadero sentido de unión nacional y estabilidad democrática.
Para concluir, debemos mencionar que la contienda abierta por el tema de la construcción del nuevo Hospital en Cartago, parece una historia sin fin. Aquí necesariamente, debo sugerir, para refrescar la memoria, “echar un ojo” a una interesante nota del Semanario Universidad publicada el 09 de noviembre del 2011 (https://historico.semanariouniversidad.com/pais/revive-discusin-sobre-terrenos-cuestionados-para-hospital-de-cartago/).
¿Dónde y cuándo será el inicio de tan esperado centro de salud? ¿Será el PLN nuevamente el partido con más alcaldías en su haber? ¿Están los costarricenses totalmente confiados con la posible implementación del “voto electrónico” en nuestros procesos electorales? De lo anterior y más hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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Sobre el autor:
El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Asesor Legislativo, analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.