Con los escuálidos recursos económicos de nuestro país, apenas nos alcanza para tratar de financiar sólo una única República independiente: Costa Rica y, para todos los costarricenses. Con más eficiencia no se perderían miles de millones de las bóvedas de un banco nacional. Con más eficiencia no habría tanta facilidad para evadir los controles en las adjudicaciones de tantas licitaciones públicas. Con más eficiencia los expedientes judiciales no estarían compitiendo en tardanza, con las listas de espera de la CCSS, etc, etc, etc. Construir una cárcel de máxima seguridad cuando la fuga de los reclusos nunca ha sido el problema. Botar el edificio central del ICE, botar el edificio central del BCR. Parece una nueva competencia del despilfarro de los recursos públicos. Esas instituciones públicas deberían dar a conocer los estudios técnicos y científicos que demuestren la necesidad de botar esos edificios. También deben existir otras alternativas para el uso de esos edificios. Y finalmente, si Costa Rica tiene tantas crisis presupuestarias según dice y aplica el gobierno actual: para no pagarle su deuda sin fin con la CCSS, para desfinanciar a las instituciones públicas de seguridad ciudadana como el poder judicial, para desfinanciar a las instituciones públicas de la educación primaria y secundaria y otro montón de recortes presupuestarios. ¿De dónde sí hay plata para botar edificios que aún tienen muchos años de vida útil y hasta más miles de millones para construir edificios nuevos?. O construir una cárcel de máxima seguridad cuando la fuga de los reclusos nunca ha sido el problema. En Costa Rica siempre hemos sabido que la mitad de nuestros problemas es por el deporte nacional de nuestros políticos de pedir prestado para cualquier cosa. Préstamos que en su mayoría son innecesarios, inútiles y mal utilizados porque de por sí, los tendrán que pagar otras generaciones.
Ya tenemos una idea de lo que nos cuesta el Poder Judicial para que entre otras cosas los expedientes judiciales estén compitiendo sin resolución, con las listas de espera de la CCSS y para que los antisociales que atrapa el OIJ queden libres casi inmediatamente debido al montón de portillos que tienen nuestras defectuosas leyes y a la eficiencia de sus abogados defensores. Tenemos una idea menor de lo que nos cuesta el Poder Legislativo para que produzcan leyes chayote y la mayoría de las otras leyes con muchos portillos que en la práctica las vuelven inaplicables por defectuosas. Tenemos también una idea de lo que nos cuesta el FEES en detrimento de la educación pública primaria y secundaria. Pero y cuánto nos cuesta el Poder Ejecutivo por la acción y omisión de sus decisiones? Algunas ideas para crear más repúblicas independientes: Para contrarrestar el FEES se puede crear el Fondo Especial para la Educación Pública Primaria y Secundaria. Para contrarrestar el CONARE se puede crear el Consejo Nacional de Directores de Escuelas y Colegios. Similar a los Consejos Universitarios se pueden crear Consejos de Educación Pública Primaria y Secundaria. También se pueden crear Federaciones de Estudiantes de Escuelas y Colegios y similares. Etc, etc, etc,. Pero por el bien de nuestro país, mejor, NO. Con los escuálidos recursos económicos de nuestro país no podemos seguir financiando la proliferación de instituciones públicas ni de repúblicas independientes: El poder ejecutivo, el poder legislativo, el poder judicial, decenas de ministerios, ochenta y pico de municipalidades, 5 universidades públicas, cientos de sindicatos y federaciones de sindicatos, etc, etc, etc.
Necesitamos partidos políticos de verdad, de mediano y largo plazo, con estructuras serias, con planes y proyectos de meses y años en ejecución, con participación ciudadana real, con oportunidades para todos, con charlas, cursos y seminarios para todos los participantes, que produzcan nuevos liderazgos, sin egos ni egoísmos, que los temas de formación incluyan conocer las necesidades de todos los costarricenses, con especialización en el buen uso de los fondos públicos. Con trabajo demostrado en todas las comunidades. Necesitamos mucha más capacidad en nuestros Padres de la Patria y en las dirigencias municipales. Necesitamos que los exfuncionarios públicos, como representantes de sus partidos políticos, por medio de los cuales llegaron al poder, retribuyan en algo a Costa Rica, no por la paga, sino por la gloria y por la Patria, como satisfacción personal y como un excelente ejemplo para las nuevas generaciones. También el TSE debería tener como prioridad actualizar y mejorar todo lo relativo a nuestros procesos electorales. Hace muchos años hubo en Costa Rica, partidos políticos de verdad, algunas veces en el poder y sino, compitiendo y vigilando desde la oposición, el buen trabajo esperado según el plan de gobierno anunciado por el partido en el poder. Está claro que se necesita mucho más que una simple escritura de abogado para demostrar la existencia de un partido político, como requisito del TSE para pedir el voto en los procesos electorales. Eso también ayudaría mucho a disminuir el creciente abstencionismo. Nuestros partidos políticos no necesitan remozarse. Lo único que necesitan nuestros partidos políticos es volver a ser o llegar a ser partidos políticos de verdad. Pero partidos políticos para qué? Solo como uno más de los débiles requisitos para participar en nuestras tradicionales, anticuadas y folklóricas elecciones nacionales? Está claro que nuestra democracia se ha estado devaluando desde hace ya muchos años. Y ya hemos visto que hasta se venden las diputaciones.