
De la cultura empresarial hablamos poco, pero es primordial para que una organización prospere. Google por ejemplo, es reconocida por construir una cultura sólida y diferenciada, enfocada en el espacio de trabajo, que es básicamente un lugar de esparcimiento donde la gente puede sumergirse en la cultura de la compañía. Aunque no tengamos la capacidad de imitar el modelo de Google, es importante evaluar cómo se siente nuestra gente mientras está trabajando, ya sea en nuestras instalaciones o en un sitio remoto.
Un estudio reciente encargado por Microsoft confirmó que “si bien mantener la productividad no ha sido un problema con el trabajo a distancia, la disrupción en la cultura de la empresa parece estar obstaculizando la innovación”. En un mundo híbrido, las conexiones humanas son vitales para nuestra salud mental, nuestro sentimiento de inclusión y la capacidad de una empresa para mantener la cultura y el compromiso. A medida que avanzamos hacia una nueva normalidad, ser intencionales sobre cómo, dónde y cuándo trabajamos es relevante para mantener y fortalecer la cultura de nuestra empresa.
Esta experiencia de trabajar y vivir en un mundo virtual nos ha enseñado que podemos ser mucho más flexibles, que no necesitamos reunirnos todos los días para ser productivos, pero también, trabajar virtualmente no sustituye la experiencia de reunirse, hacer una lluvia de ideas y conectar profundamente con los demás. La pregunta es ¿cómo podemos construir y mantener la cultura en un lugar de trabajo híbrido? Nuestras conversaciones sobre el futuro del trabajo deberían girar en torno a las personas, en cómo priorizamos su salud y seguridad, cómo construimos su bienestar y cómo podemos ofrecer un lugar de trabajo seguro y flexible que fomente la productividad, el compromiso y el bienestar general.
Los líderes tienen la oportunidad de crear el modelo híbrido que mejor se adapte a sus empresas; sin embargo, las interacciones entre los líderes y sus equipos serán esenciales para mantener una cultura unificada que prospere durante la transición. Estas son algunas acciones que los líderes pueden llevar a cabo para facilitar la cultura y la conexión en un lugar de trabajo híbrido:
Como líderes debemos ser más inspiradores y menos jerárquicos
Las empresas prosperan y crecen a través de un sentido de pertenencia y de un propósito compartido que podría desvanecerse cuando los empleados no se sienten tratados con igualdad; es importante que cada miembro se sienta representado. Uno de los estudios de investigación que realizamos el año pasado mostró que el 80% de los Millennials y Centennials se sienten menos conectados con sus compañeros y líderes desde que trabajan desde casa, lo que significa que los equipos remotos podrían tener dificultades para conectar y comprometerse de la misma manera que los equipos presenciales. Para evitar esto, los líderes deben recurrir a formas de liderazgo más inspiradoras que compensen la falta de encuentros sociales e interacciones cara a cara.
Fomente las interacciones informales con su equipo
Las reuniones virtuales nunca sustituirán los encuentros espontáneos y las conversaciones en el pasillo. Estas reuniones informales proporcionan un punto de partida para relaciones profundas y estratégicas en las que las personas colaboran, intercambian ideas y fortalecen redes sociales de valor para el futuro de cualquier profesional. Este tipo de interacciones no se producen de forma natural en un entorno virtual; los líderes deben ser intencionales y generar nuevos enfoques para crear estas oportunidades.
Sea muy claro con sus expectativas como líder
A medida que continuamos la transición a una “nueva normalidad”, estamos aprendiendo, descubriendo lo que nos funciona. Tenemos que establecer expectativas claras y proporcionar seguridad a nuestros equipos. Debemos desplegar las nuevas posibilidades híbridas, estableciendo las reglas desde el principio y comunicando eficazmente lo que se espera de cada individuo.
Aproveche el momento e incorpore la innovación en el lugar de trabajo
Es momento de aplicar cambios que beneficien a toda la organización en términos de productividad, creatividad y bienestar. Un lugar de trabajo híbrido que permita a los empleados decidir dónde, cómo y cuándo trabajan puede ayudarnos a aprovechar al máximo nuestro talento, al tiempo que reduce nuestros costos y genera un impacto positivo.
Proteger la cultura de nuestra empresa a través de esta crisis y más allá puede ser uno de los mayores retos post-pandemia, pero, depende de nosotros convertir esos retos en grandes oportunidades.
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