El arte del soberano es impartir justicia. Justicia amplia, generosa, imparcial y propiciatoria de igualdad entre los seres humanos.
La ley 7600 otorga instrumentos jurídicos para preservar la dignidad de las personas con capacidades diferentes… parte realidad, parte teoría. La ley es la ley, o se cumple a plenitud o se incumple. El imperio de la ley es la garantía del orden dentro de un país. ¿El caos? Aparece cuando las leyes se interpretan antojadizamente y a conveniencia.
La Escuela Marta Saborío (Enseñanza Especial) situada en Alajuela, ocupa una espacio e infraestructura datada de mas de un siglo de existencia. Si señora presidenta electa: 100 años.
Lo que ha sufrido con el tiempo son remiendos y algunas dotaciones de seudo mejora, ni siquiera del MEP, sino de la Municipalidad de Alajuela. Y mientras tanto, la población ya rebasa los 450 alumnos, sin contar aquellos menores que, por frustración de sus padres abandonan la escuela y la ayuda pedagógica que merecen.
Reza implacable la ley 7600: “ ARTÍCULO 14.- Acceso. El Estado garantizará el acceso oportuno a la educación a las personas, independientemente de su discapacidad, desde la estimulación temprana hasta la educación superior. Esta disposición incluye tanto la educación pública como la privada en todas las modalidades del Sistema Educativo Nacional.
Ignoro, doña Laura, si esto se cumple en el resto del país. Pero en Alajuela no. Las condiciones poco humanas, la ineficiencia de inclusión real a la educación, pese al esfuerzo de los docentes allí radicados, la infraestructura vetusta, las condiciones precarias, hacen de esta escuela una ignominiosa dote de injusticia y valoración de estos ciudadanos clasificados de segunda o tercera categoría.
Y eso, señora presidenta electa sé, no es su voluntad ni la nuestra, Se compró un terreno amplio y apto a 600 metros este de las actuales instalaciones. Y, entre burocracia, indiferencia, desidia, falta de visión y mezquindad estatal, el predio crece en maleza y decrece en esperanza para la población con discapacidad y en condición de autismo en Alajuela.
Apelo a su corazón, Apelo a su sensatez. Apelo al espíritu que sé porta en su interior para dar justicia oportuna y verdaderas oportunidades a este pueblo que la eligió.
Las personas con discapacidad somos agentes de cambio en una sociedad que requiere el concurso de todos. Tengo fe en usted. Tengo fe en el provenir de la patria.