Definiciones necesarias:
(1) Déficit Fiscal: Es cuando los políticos gastan más dinero del que toman de los ciudadanos. (2) Evasión: Es el incumplimiento de las imposiciones tributarias por parte del ciudadano. Es ilegal. (3) Elusión: Es cuando el ciudadano evita la sustracción de su dinero usando maniobras permitidas por la ley o por vacíos de esta. No es ilegal.
En la presente campaña, nuestros políticos utilizan un chivo expiatorio para borrar su total responsabilidad del déficit fiscal. Mienten en debates y propaganda cuando afirman que el problema es la evasión.
El argumento es básico: “El déficit fiscal es de 6% del PIB y la evasión se calcula en 8% del PIB. Por eso el déficit es culpa del evasor”. Así de simplista. Suena bonito y sencillamente creíble pero la afirmación es falsa.
Gastos e ingresos: Analizando gastos e ingresos desde el 2006 vemos que el problema fiscal de Costa Rica no radica en los ingresos que han aumentado desde el 2009, sino en los gastos y su aumento exagerado. En este gráfico se aprecia el incremento de los ingresos, y como los gastos siempre aumentaron básicamente al mismo ritmo.

Gráfico elaborado por el analista Juan Carlos Hidalgo
Otra falacia recurrente es: “las grandes empresas no pagan impuestos”. Cuando en realidad, solo 422 grandes contribuyentes pagan el 70% del total de impuestos recaudados. Si cada costarricense conociera este dato, el Partido Frente Amplio quedaría sin mentira de campaña.
Evasión y elusión: Primero, ningún país tiene cero evasiones y ningún país pretendería hacerlo porque evitarla tiene altos costos administrativos. Segundo, cuando el Ministerio de Hacienda afirmó que la evasión ronda el 8% del PIB, incluyó la elusión, y como vimos al inicio, esta no es ilegal. Para la Administración Tributaria la elusión adquiere importancia cuando se burla la intención del legislador en la norma jurídica. Tercero, la economía informal representa el 46% de los trabajadores del país, y por definición evade el 100% de todos los impuestos existentes.
La relación que pretenden hacer los candidatos entre déficit fiscal y evasión, se cae fácilmente con el siguiente ejemplo:
Luis Guillermo tiene una pulpería. Le ingresan 500 colones por mes, y gasta 600 colones al mes. De esa forma, tiene un déficit de 100 colones por mes. De continuar actuando así durante un año, tendrá un déficit de 1200 colones.
Luis Guillermo hacía cálculos todos los meses y esperaba tener ganancias de 800 colones mensuales, sin embargo el monto de 500 nunca varió. Tampoco así el gasto mensual de 600 que acostumbraba. Al año siguiente, Luis Guillermo ya no pudo mantener la pulpería y quebró.
¿Quién fue el culpable de la quiebra? Luis Guillermo, por no equilibrar sus ingresos y sus gastos.
¿Tienen culpa las personas que no compraron más productos y por ende no dejaron las ganancias que Luis Guillermo calculó? No. De ese dinero nunca hubo certeza de tenerlo, era solo una aspiración, por tanto, no debía ser relevante a la hora de gastar los 500 colones que sí tenía. O sea, Luis Guillermo debió administrar bien los 500 colones que tenía en la bolsa, y no pensar en los 800 que pudo haber tenido si más clientes le compraban.
Sucede igual con las finanzas públicas. Decir que el Estado tiene déficit fiscal porque la evasión impidió recolectar los recursos que Hacienda “aspiraba” sustraer, es una vil mentira. Una canallada tan baja que solo un político se atrevería a usar.
¿Quiere menos evasión? Primero, no apoye más impuestos. La evasión se reduce con un sistema tributario sencillo, quitando la maraña de regulaciones actuales, con impuesto bajo y uniforme para todos, sin privilegios fiscales para nadie, y sobre todo, con buena administración de los recursos que ya tiene el Estado, pues da confianza al ciudadano de que se usa bien lo que le sustraen.
Entonces, si quiere menos evasión, revolucionar nuestra economía, y poner a Costa Rica en la senda correcta, lo invito a estudiar el sistema de flat tax, la reforma tributaria que necesitamos.
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