
Ya avanzada la 2° ronda de la presente elección presidencial, me dispuse a analizar, desde mi perspectiva, las repercusiones en redes sociales, que nuestra población ha tomado en torno a la situación política actual. No fue necesario mucho tiempo, para llegar a una evidente y oscura conclusión, que a la postre, he llegado a considerar es el verdadero desafío que afronta el electorado nacional.
En los últimos años, las redes sociales han tomado un rol protagónico en las decisiones democráticas mundiales, pero al parecer, los costarricenses aun desconocemos los alcances negativos de estos medios; un ejemplo de ello ha sido lo mostrado en esta campaña, donde cada día nos encontramos con una gran cantidad de imágenes tramposas, entre ellas los famosos “memes”, que son compartidos normalmente por particulares, asimismo nos topamos con la divulgación de datos y noticias, emitidas en gran parte por “medios de comunicación” falsos o informales.
Aunque algunas de estas noticias se dedican a la popular chota, donde la parodia es clara; otros artículos, toman esto con un carácter llamémoslo “serio” pues se dedican única y exclusivamente a atacar a un partido político, a sus miembros, a los candidatos, o al programa de gobierno de alguno de ellos, por medio de datos falsos, inexactos y exagerados. Pseudo periodistas, enemigos de la sana democracia desconocedores de la ética y la moral, haciendo gala de lo deshonesto y llegando a un nivel ridículo y vergonzoso,
Pero no sólo los escritores de estos medios merecen tales calificativos, pues a decir verdad, ellos no existirían de no ser por los cientos de personas que comparten las noticias, dando abono a una creciente cadena de ignorancia; muchos lo hacen a sabiendas de la mentira, y otra parte lo hace a pesar del desconocimiento de la veracidad del artículo, pero que aún, sin tener la certeza, lo comparten, situación que es igual de dañina.
Se puede deducir fácilmente que los cerebros detrás de estos actos vulgares, y hablo tanto de los autores intelectuales, como los cómplices que participan compartiendo, no les interesa la verdad, no les interesa que gane el que tenga las mejores propuestas, o el de mejor equipo, no les interesa que gane el más preparado; ni les interesa su país. En otras palabras, anteponen los interés personales a los intereses del estado en general. Son personas egoístas, cegadas por colores, cegadas por tradición, cegadas por detalles que deberían ser menores, pero que desgraciadamente hoy están sobre el tapete y han venido a protagonizar latemática principal que discute el caudal electoral.
Estamos viviendo la campaña de la ignorancia, y no hablo precisamente de las capacidades de algún candidato en específico, aunque habría bastante de que comentar al respecto. Me refiero a una campaña que usted alimenta cuando comparte la noticia que le enviaron, sin saber la autenticidad y seriedad de la fuente informativa. Es la misma campaña que usted hace cuando no lee los planes de gobierno, la misma campaña que usted apoya cuando no ve un debate y sin embargo asegura que su candidato fue el mejor, la misma campaña que usted favorece cuando lee un artículo y se lo cree a la primera sin siquiera cuestionarlo.
¿Se da cuenta el daño que le está haciendo a Costa Rica?
Los invito a no ser parte del montón, los invito a acabar con la campaña de la ignorancia, porque es ella la que está ganando las elecciones.
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