
Corremos el riesgo de pasar por majaderos, no obstante; nobleza obliga a recordar y aclarar de nuevo, que los ingresos procedentes del turismo siguen siendo un rubro muy importante de nuestra economía que siguen creciendo año con año desde hace bastante tiempo. Cuando estaba en vigencia el impuesto de turismo del 3%, nótese bien, sobre las tarifas diarias hoteleras que todos los turistas, nacionales y extranjeros debían pagar en todos los establecimientos de hospedaje, por cada día de su estadía, valga la redundancia; cada día era una suma enorme de dinero que ingresaba en las arcas del ICT.; un jerarca del mismo Instituto, eliminó el impuesto del 3% y lo cambió por el 15% impuesto sobre los pasajes aéreos; un güila con solo usar el ábaco, se daría cuenta de que la suma recaudada con el 3% sería muy superior a la del 15%. Pese a los errores de cálculo del pasado, tenemos que celebrar y reconocer la excelente labor actual del ICT con énfasis en el próximo Centro de Convenciones, además; una medida muy acertada y positiva que se refiere a la ampliación de la promoción turística del país a otras naciones del orbe, a diferencia de antaño, cuando el agraciado; era solo por comodidad, el Tío Sam. Para concluir; hacemos votos para que el próximo presidente de Costa Rica, sea quien fuere, olvide el partidismo y sus correligionarios, salga de la rutina y nombre a una presidente del ICT que por su labor lo merezca para fortalecer aún más el turismo.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo y número de identificación al correo redaccion@elmundo.cr.