El hecho de usar un alimento pellets no te garantiza la calidad, no porque no venga bien formulado: si más bien para evitar mermas que al final se traducen en pérdidas económicas. Los alimentos harinosos ya no deberían usarse porque significan más desperdicios y en aves provocan obstrucciones. Pero no solo los harinosos algunos pellets frágiles tienden a generar demasiado polvo y partículas finas, lo que puede afectar el consumo de alimento, el rendimiento zootécnico e incluso generar quejas de los ganaderos. La durabilidad de los pellets en nutrición animal depende de varios factores que influyen en su resistencia mecánica y en su capacidad para mantenerse íntegros durante el transporte, almacenamiento y consumo. Resumo los principales puntos:
Materia prima utilizada
- Ingredientes con alto contenido de almidón gelatinizable (como maíz o trigo) mejoran la cohesión.
- Fibras excesivas o materiales muy secos disminuyen la compactación.
Nivel de humedad y vapor
- Una correcta condicionación con vapor (temperatura y humedad adecuadas) gelatiniza el almidón y favorece la unión de partículas.
- Si hay poca humedad, los pellets se quiebran fácilmente; si hay demasiada, se deforman.
Aditivos aglutinantes
- Se pueden añadir melaza, lignosulfonatos, bentonita o almidones modificados para mejorar la cohesión.
- En acuicultura se usan harinas de algas o proteínas vegetales como agentes naturales de unión.
Proceso de peletizado
- La presión del dado, la longitud del pellet y el enfriamiento determinan la dureza.
- Un enfriamiento lento y uniforme evita grietas y pérdida de durabilidad.
Almacenamiento
- La humedad ambiental y el manejo (golpes, caídas) afectan la integridad del pellet.
Se recomienda almacenar en bodegas secas, ventiladas y con control de plagas.