El año 2025 marca el 80.º aniversario de la fundación de las Naciones Unidas y también el 80.º aniversario de la victoria de la Guerra Antifascista Mundial.
Hace ocho décadas, la humanidad, tras haber sufrido los profundos estragos de dos guerras mundiales, reflexionó de manera profunda y construyó un sistema internacional con la ONU como núcleo, que se convirtió en la base institucional para la paz y el desarrollo del mundo.
Ocho décadas después, el mundo vuelve a situarse en una encrucijada histórica que exige decisiones trascendentales: resurgen el unilateralismo y el proteccionismo, se reavivan mentalidades de la Guerra Fría, mientras que desafíos globales como los conflictos geopolíticos, el cambio climático, la brecha digital o la gobernanza de la inteligencia artificial se entrelazan y acumulan, lo que hace cada vez más evidente el déficit de gobernanza global. La comunidad internacional necesita urgentemente generar consensos y avanzar codo a codo.
En este momento crucial, el 1 de setiembre de 2025, en la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái+celebrada en Tianjin, el presidente chino Xi Jinping propuso la Iniciativa para la Gobernanza Global. Se trata de otro importante bien público internacional contribuido por China, después de la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Civilización Global.
Esta nueva propuesta refleja la firme determinación de impulsar la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad. China trabajará de la mano con la comunidad internacional para edificar un sistema de gobernanza global más justo, razonable, inclusivo y eficiente.
Principios de la Iniciativa para la Gobernanza Global
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Igualdad soberana
Todos los países, independientemente de su tamaño, fuerza o riqueza, son participantes, tomadores de decisiones y beneficiarios iguales en la gobernanza global. Es necesario promover mayor democracia en las relaciones internacionales e incrementar la representatividad y la voz de los países en vías de desarrollo. -
Respeto al derecho internacional
Los propósitos y principios de la Carta de la ONU y otras normas básicas de las relaciones internacionales deben observarse de manera integral y completa. El derecho internacional y las reglas internacionales deben aplicarse de forma igualitaria y uniforme. No debe haber dobles raseros ni imposición de reglas internas de unos pocos países al resto. -
Multilateralismo
Es fundamental defender el concepto de gobernanza global de consultas extensivas, contribución conjunta y beneficios compartidos; reforzar la solidaridad y la coordinación; y oponerse al unilateralismo. La ONU debe mantener su estatus y autoridad, desempeñando su papel insustituible en la gobernanza global. -
Enfoque centrado en las personas
El sistema de gobernanza global debe reformarse y mejorar para asegurar que cada pueblo sea actor y beneficiario, respondiendo mejor a los desafíos comunes de la humanidad, reduciendo la brecha Norte-Sur y defendiendo los intereses colectivos de todos los países. -
Acciones reales y resultados visibles
Es necesario adoptar un enfoque sistémico y holístico, coordinar las acciones globales, movilizar plenamente los recursos y procurar resultados concretos. La cooperación práctica debe fortalecerse para evitar que el sistema de gobernanza se rezague o se fragmente.
Objetivos y afinidad con Costa Rica
La Iniciativa para la Gobernanza Global no busca reemplazar lo existente, sino perfeccionar y reforzar el actual sistema internacional. Su objetivo es aumentar la eficacia, la inclusividad y la capacidad de ejecución del sistema, reflejando mejor las demandas comunes de la mayoría de los países, afrontando con mayor eficacia los desafíos globales e impulsando el desarrollo sostenible.
Esta iniciativa está en plena sintonía con el espíritu de la Carta de la ONU, responde a las exigencias de nuestro tiempo y refleja la aspiración compartida por la gran mayoría de las naciones.
Costa Rica, país que históricamente ha abogado por la paz, apoyado el multilateralismo y apostado por el desarrollo sostenible, encuentra gran afinidad en estos principios.
Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas, China y Costa Rica han alcanzado logros en comercio, economía, educación, ciencia, tecnología y cultura, mostrando que naciones con realidades distintas pueden encontrar convergencias y avanzar en conjunto sobre la base de la igualdad y el beneficio mutuo.
Estamos convencidos de que la cooperación entre China y Costa Rica se revitalizará aún más en el marco de la implementación conjunta de la Iniciativa para la Gobernanza Global, aportando energía positiva a la construcción de un orden mundial más equitativo y justo.