Heredia, 2 abr (elmundo.cr) – Vecinos de Belén de Heredia denuncian irregularidades en la aprobación y desarrollo del proyecto habitacional Vistas de La Ribera (CasaMax), aprobado por el anterior Concejo Municipal el 23 de abril de 2024.
La fracción de la coalición Unión Belemita, que votó en contra del proyecto, advierte sobre “graves irregularidades y omisiones que podrían afectar a la comunidad a nivel ambiental y urbanístico”.
El estudio de viabilidad ambiental del proyecto presenta errores como la referencia al río Ciruelas, inexistente en Belén, y la utilización del método GOD para la evaluación del acuífero, en lugar del método DRASTIC, obligatorio en el cantón desde 2016.
Además, las obras del alcantarillado carecen de “memorias de cálculo, planos actualizados del desfogue pluvial y perfiles topográficos”. A pesar de la recomendación de la Unidad Ambiental de la Municipalidad, no se realizó un estudio hidrogeológico para descartar riesgos de contaminación.

El 26 de marzo, la rotura de tuberías de Intel, que bombean agua desde Ojo de Agua hasta la multinacional, evidenció las consecuencias de la mala ejecución del proyecto. “En la administración pública no trabajamos con promesas verbales, sino con documentos”, afirmó el regidor Ulises Araya, quien instó a la Alcaldía a suspender el proyecto.
Vecinos de Barrio Fátima realizaron una protesta el 14 de marzo y una reunión con la alcaldesa Zeneida Chaves el 17 de marzo para denunciar el caos vial, deslizamientos, desbordamientos de agua y deterioro de calles y aceras. Denuncian la permisividad de la Municipalidad y el MOPT, y la postura de la actual administración, favorable a las megaconstrucciones.
Exigen que los resultados del estudio de balance hídrico y del plan hídrico integral, a cargo de Senara, sean públicos. Temen la manipulación de datos, recordando que el funcionario a cargo del contrato fue hospitalizado e internado antes de renunciar.
Finalmente, cuestionan la omisión de la proyección vial del Plan Regulador de 1997. La servidumbre colindante con el oeste de la propiedad, que debía ser cedida para una futura calle, no fue solicitada. “Al omitirse este requisito, los belemitas perdieron la oportunidad de obtener este terreno sin costo”, señalan los vecinos.