Volver a empezar en la Franja de Gaza

» La asistencia en efectivo y los botiquines veterinarios ayudan a los pastores a reanudar sus medios de vida.

© FAO

Antes del conflicto, el pastoreo de cabras y ovejas aportaba estabilidad a Mohammed, su esposa y sus tres hijas. Desde el alba hasta el anochecer, cuidaba de un rebaño formado por más de 80 ovejas y cabras, un camello, una vaca y su ternero. Vendía animales para mantener a su familia y reinvertía cuando la producción era abundante.

Ahora, los más de dos años de conflicto han quebrado esa estabilidad.

Poco después del comienzo del conflicto, la casa de Mohammed fue alcanzada por un ataque aéreo que se cobró las vidas de su mujer, dos de sus hijas y sus padres. Solo sobrevivieron él y su hija de cuatro años. El propio Mohammed sufrió graves heridas que dieron lugar a la amputación de una pierna.

La pérdida de su familia fue profundamente devastadora. Los ataques aéreos y los bombardeos que le arrebataron a su familia también destruyeron sus medios de vida y su capacidad de procurarse el sustento.

Perdió casi todos sus animales; apenas le quedaron una veintena de ovejas y cabras. Cuidarlas se le hacía cada vez más difícil debido a la lesión, y carecía de los recursos necesarios para hacer frente al aumento de los gastos de alimentación y atención veterinaria, o para contratar a alguien que le echara una mano.

Sin embargo, cuidar del ganado siempre había sido para él algo más que un trabajo.

“Aprendí el oficio de mi padre y empecé a pastorear a los 18 años”, dice. “Durante años fue la base de mi vida familiar y mi única fuente de ingresos”.

Decidido a procurar sustento a su hija, Mohammed comenzó a reconstruir su vida con lo poco que le quedaba.

Antes del conflicto, los pequeños rumiantes habían desempeñado un papel fundamental en la seguridad alimentaria y los ingresos de la Franja de Gaza. El pastoreo permitía a las familias autoabastecerse de leche fresca y, parcialmente, de carne roja. Aproximadamente 95 000 hogares (cerca de una cuarta parte de la población total de la Franja de Gaza) dependían total o parcialmente de la agricultura, incluido el pastoreo, para su subsistencia.

Según las evaluaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el conflicto ha afectado gravemente a estos medios de vida y ha limitado de forma considerable la disponibilidad de insumos agrícolas, lo que ha tenido graves consecuencias para el abastecimiento de alimentos.

En 2024, para apoyar los medios de vida de los pastores y la seguridad alimentaria en la Franja de Gaza, la FAO comenzó a distribuir piensos y botiquines veterinarios de emergencia.

En el verano de 2025, la FAO efectuó una evaluación pormenorizada con el objetivo de determinar qué pastores disponían al menos de una oveja o una cabra que hubiera sobrevivido al conflicto. En octubre de 2025, la FAO comenzó a suministrar a esos pastores botiquines veterinarios y asistencia en efectivo condicionada, lo que les permitió adquirir insumos cada vez más escasos y costosos para el cuidado de los animales.

Desde el alto el fuego iniciado el 10 de octubre de 2025, la FAO ha distribuido también unas 2 440 toneladas métricas de piensos de alta calidad para pequeños rumiantes y animales de trabajo que prestan servicios públicos (por ejemplo, eliminación de residuos).

Mohammed fue uno de los más de 2 000 pastores que recibieron dicha asistencia, sin la cual, afirma, todo su ganado podría haber muerto.

“Uno de mis mayores problemas ha sido lograr un suministro constante de piensos y acceder a las vacunas esenciales, en especial para proteger a los animales recién nacidos. Perdí algunos de los que sobrevivieron a los ataques aéreos por falta de vacunas”, afirma.

Gracias a la asistencia en efectivo condicionada, compró piensos y botiquines veterinarios adicionales, aprovechando los contactos locales para encontrar proveedores con existencias disponibles y realizando largos viajes, a menudo agotadores, para llegar hasta ellos.

Utilizó el dinero restante para contratar y formar a trabajadores para que lo sustituyeran en el cuidado del rebaño que le quedaba. Ahora Mohammed supervisa a los trabajadores mientras alimentan, ordeñan y administran los tratamientos a los animales. Dice que la asistencia en efectivo le ha ayudado a adaptarse a las realidades del pastoreo pese a su discapacidad.

“A pesar de mi lesión y de las dificultades a las que me enfrento, estoy decidido”, afirma.

Mohammed afirma que la salud de sus animales ha mejorado. La producción de leche ha aumentado, lo que le ha permitido elaborar quesos y yogures para la familia y, más recientemente, venderlos en su comunidad.

Mohammed tiene previsto utilizar los ingresos adicionales para repoblar su rebaño y aumentar la producción. Espera ahorrar lo suficiente para mudarse con su hija y dejar atrás la tienda de campaña en la que ha vivido después un sinfín de desplazamientos. Por primera vez en más de dos años, dice que ve una posible vía para volver al modo de vida que una vez conoció: el que le transmitió su difunto padre y, antes, su abuelo.

“Mi objetivo de cara al futuro es mantener mi rebaño, lograr que aumente y conseguir un lugar más apropiado y estable para criar a mis animales. Quiero reconstruir mi sustento de oveja en oveja y de cabra en cabra y crear un futuro mejor para mi hija”, afirma Mohammed.

En toda la Franja de Gaza existe una necesidad generalizada de restablecer los medios de vida. Los agricultores, ganaderos y pescadores necesitan apoyo a gran escala para reactivar la producción local de alimentos. Ello incluye la distribución de piensos y suministros veterinarios de emergencia, así como apoyo condicional en efectivo para el riego y el agua potable, piensos, atención veterinaria, rehabilitación de tierras, reparación de infraestructuras e insumos agrícolas, que llegarán a más de 3 000 hogares dedicados a la agricultura y la ganadería, es decir, a unas 20 000 personas.

Para muchas familias, este tipo de apoyo no solo consiste en restablecer los medios de vida, sino también en mantener la producción y el acceso a los alimentos a medio plazo. Al mismo tiempo que brinda el apoyo descrito, la FAO está elaborando un plan de recuperación de 10 años con el fin de reconstruir un sector agroalimentario más resiliente y sostenible en la Franja de Gaza.

La distribución de emergencia de insumos agrícolas esenciales entre los pastores fue financiada por los gobiernos de Bélgica, Italia y Noruega. La asistencia en efectivo condicionada distribuida entre los pastores está financiada por la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (ECHO) y el Gobierno de Irlanda.

La historia y las fotos relacionadas se pueden encontrar en: https://www.fao.org/newsroom/story/starting-over-in-the-gaza-strip/es.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto