Burgsinn (Alemania), 8 ene (dpa) – La visita inesperada de medio centenar de ovejas en un supermercado en la pequeña localidad de Burgsinn, cerca de Fráncfort, podría volverse un golpe de suerte para la marca Penny.
La cadena de tiendas de descuento ya acumula decenas de miles de “me gusta” en contenido relacionado con las ovejas en las redes sociales. En Instagram, uno de estos rumiantes adorna ahora el logotipo de la cuenta, acompañada de juegos de palabras con el balido “meeeh”.
En el periódico “Augsburger Allgemeine”, el director de la sucursal en Burgsinn, Jürgen Kippes, contó que “nunca había visto algo así” y admitió que imaginó que se trataba de una cámara oculta.
En cualquier caso, los daños fueron mínimos: aunque las ovejas causaron “un lío considerable” en la parte delantera de la tienda, se quedaron allí. “Si hubieran corrido hacia la derecha rumbo a la fruta y la verdura, por Dios, no se las habría podido sacar”, citó el periódico a Kippes.
Pero aun así no fue fácil: “Intentamos expulsarlas, pero no lo conseguimos”. Solo cuando una empleada golpeó con fuerza la caja registradora, los animales se asustaron y saltaron por la puerta corrediza de vuelta al estacionamiento.
El director de la sucursal detalló que el pastor de las ovejas se ofreció a compensar los daños, pero el supermercado aún no realizó un reclamo, teniendo en cuenta que el efecto positivo en la publicidad podría ser mucho mayor.
El pastor Dieter Michler explicó en la emisora Bayerischer Rundfunk cómo llegaron las ovejas al supermercado. Al parecer, los animales se distrajeron con bellotas en el suelo y perdieron el contacto con el resto del rebaño.
Entonces, “probablemente alguien entró en el supermercado con una bolsa y ellas lo siguieron”, supuso Michler. Quizás las ovejas pensaron que se trataba de un cubo de pienso concentrado o un saco de sal.