Berlín, 8 jun (dpa) – El ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, acusó hoy a los acreedores internacionales de su país de torpedear las negociaciones para solucionar la crisis de la deuda griega.
Según dijo Varoufakis en una entrevista que adelanta hoy el diario berlinés “Tagesspiegel”, la propuesta efectuada por el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo constituye una muestra de ello.
“Uno hace una propuesta como ésta solamente cuando no quiere llegar a ningún acuerdo”, lanzó durante una visita a la capital alemana, en el marco de la cual se reunió en horas de la mañana con su par alemán, Wolfgang Schäuble.
La Comisión Europea señaló hoy que aún no recibió nuevas propuestas de reformas por parte de Atenas. “La situación es la misma que ayer a las 11:00 horas”, dijo un portavoz de la institución de Bruselas. “Seguimos trabajando en una solución”.
Según Varoufakis, los acreedores dieron marcha atrás la semana pasada, dejando en la nada todos los avances conseguidos durante meses de negociación. Los acusó de volver a exigir lo mismo que al comienzo de las reuniones.
Grecia -destacó- ha hecho grandes concesiones como el superávit primario y ha ofrecido aumentar el impuesto al valor añadido, algo que calificó de muy problemático para la economía griega.
Varoufakis criticó además que los acreedores no hayan aceptado ni presentado una propuesta de solución de largo plazo. “No queremos ni un euro más para el Estado griego. Pero proponemos una reasignación de las deudas dentro de las tres instituciones de la troika”.
El ministro griego insistió en su propuesta de traspasar los títulos griegos en manos del Banco Central Europeo al Mecanismo Europeo de Estabilidad y vincular el pago de intereses y la cancelación de deuda a partir de 2021 al crecimiento económico del país.
No habrá acuerdo si no se solucionan estas deudas, previno Varoufakis.
“Son momentos difíciles para la Unión Europea y en especial para la eurozona”, admitió el miembro del gobierno de la alianza de ultraizquierda Syriza tras el encuentro con Schäuble que tuvo lugar, según sus palabras “en medio de una atmósfera sumamente cordial”.
En tanto, desde Elmau, en el sur de Alemania, donde cerró hoy la cumbre del grupo de los siete países más ricos del mundo (G7), los líderes mundiales también hicieron referencia a la crisis griega.
“No hay mucho más tiempo. Ese es el problema”, indicó Merkel sobre la falta de acuerdo sobre las reformas que debe emprender Atenas. La canciller recordó al gobierno heleno que “cada día cuenta”.
También el presidente de Francia, François Hollande, dijo tras el fin de la cumbre que si no había una pronta solución a este problema iba a haber demasiados riesgos para la eurozona y pidió un acercamiento entre los acreedores y Grecia.
En tanto, Obama pidió a Atenas “seriedad” y a las dos partes “flexibilidad” para poder llevar a buen puerto las negociaciones y evitar la temida bancarrota del país mediterráneo de consecuencias impredecibles para la eurozona.
El mandatario estadounidense se mostró comprensivo con la “difícil” situación que atraviesa el gobierno del primer ministro griego, Alexis Tsipras, pero reclamó a Grecia que sea “seria a la hora de aplicar las reformas necesarias para crear una plataforma en la que la economía griega pueda volver a crecer”.
Atenas lleva meses negociando con sus acreedores internacionales para conseguir que liberen el último tramo de ayuda del paquete de rescate y hacer frente a las mermadas arcas públicas helenas y a los pagos de sus deudas. En caso de no llegar a un acuerdo, el país sureuropeo quedaría prácticamente en suspensión de pagos.