Por Ana María Pomi (dpa)
Brasilia, 16 jul (dpa) – Durante su Cumbre número 48, que se realiza hoy y mañana en Brasilia, el Mercosur revisará algunos de sus pilares fundacionales: la unión aduanera plena, que hoy no se está cumpliendo, y la posibilidad de que los países miembros celebren tratados comerciales con otros bloques, algo que hoy no está permitido.
Es con esa mezcla de intenciones, que incluye ratificar un “casamiento indisoluble”, “volver a los orígenes” y permitir relaciones “extrabloque”, que los presidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; de Brasil, Dilma Rousseff; de Paraguay, Horacio Cartes; de Uruguay, Tabaré Vázquez; y de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunirán mañana en la capital brasileña.
La unión aduanera irrestricta está contemplada en el artículo 1 del Tratado de Asunción, firmado en 1991 en Paraguay por los países miembros del Mercado Común del Sur.
El cumplimiento “fiel y al pie de la letra” de ese artículo, que refiere a la libre circulación de bienes, servicios, personas y factores productivos, será la bandera que defenderán en la cita los socios menores del bloque: Paraguay, que recibirá de Brasil la presidencia rotativa del grupo, y Uruguay.
“Esa es nuestra aspiración máxima. (…) El levantamiento de medidas administrativas y para-arancelarias que permitan cumplir con aquello que soñamos: el proceso de integración de libre comercio”, dijo el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa.
Por su parte, el canciller de Paraguay, Eladio Loizaga, dijo que la presidencia paraguaya del bloque se centrará en “volver a los orígenes del Mercosur, con el libre intercambio de bienes y tránsito de personas”.
“Vamos a buscar que se consolide el comercio intraMercosur, eso es un objetivo que se ha fijado en el año 90, cuando se comenzó todo este tema del Mercosur, y tenemos que volver a sus orígenes”, enfatizó el ministro guaraní.
Uno de los países cuya política externa choca contra la unión aduanera plena debido a las importantes barreras impuestas a las importaciones es Argentina.
El gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha tenido fricciones por esa razón con casi todos sus socios sudamericanos y también a nivel internacional.
Buenos Aires acaba de perder un pleito ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que lo obligó a comprometerse a desmontar las barreras hasta el próximo 31 de diciembre. Esto puede favorecer las intenciones de consolidar la unión aduanera a la interna del Mercosur.
A diferencia de este asunto, que está en la constitución misma del bloque, el otro tema que pautará la Cumbre presidencial de mañana pone en tela de juicio una de sus normas básicas: la imposibilidad de los países miembros de firmar tratados comerciales con otros bloques sin el acuerdo unánime del Mercosur.
Brasil ha sido el país que abordó la idea de un “casamiento abierto” con más claridad.
“El Mercosur es un casamiento indisoluble, pero debemos discutir la relación siempre, porque la dinámica del comercio internacional cambió y a los socios del Mercosur nos interesa un grado de libertad mayor”, resumió el ministro de Desarollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro.
“El bloque regional, el comercio regional, es algo muy importante para Brasil. Ahora, el Mercosur no puede convertirse en una atadura”, añadió.
El asunto es espinoso, en especial si se toma en cuenta que el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que plantea un tratado bloque a bloque -sin libertades individuales- lleva dos décadas de dilatadas negociaciones, y aún no se pudo concretar.
El acuerdo con Europa también estará sobre la mesa mañana, ya que se espera que en el último trimestre del año ambas partes puedan presentar sus respectivas listas con productos que podrán ser comercializados libres de aranceles tarifarios.
También en materia de acuerdos bloque a bloque, Uruguay y Paraguay podrán echar más leña al fuego tras haber manifestado interés en que el Mercosur alcance un acuerdo con la Alianza del Pacífico.
Tanto el acuerdo con la Unión Europea como con la Alianza del Pacífico, integrado por Chile, Colombia, México y Perú, prometen generar rispideces. Bolivia, que avanzará en la presente Cumbre en su adhesión plena al Mercosur, ya dijo que de sellarse el tratado con Europa, se retirará del grupo.
La Alianza del Pacífico, a su vez, ha sido rechazada por los gobiernos del Partido de los Trabajadores de Brasil, los sectores izquierdistas del Frente Amplio de Uruguay, y por el gobierno de Kirchner.
