Berlín, 23 mar (dpa) – El primer ministro griego, Alexis Tsipras, se reunió hoy en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, en un intento por apaciguar las aguas y apostar por el diálogo como camino para solucionar los problemas, sin querer dar detalle alguno sobre la lista de reformas que deberá presentar pronto en Bruselas.
Tsipras se limitó a prometer que su gobierno llevará a cabo “amplias reformas estructurales”, pero sin dejar de lado el plano social para hacer frente a la “crisis humanitaria” que vive su país.
“Grecia cuenta con cinco años a sus espaldas desde el inicio del programa de austeridad que implicó un increíble ajuste financiero, pero este programa no fue para nada una historia de éxito”, afirmó en la comparecencia pública después de la reunión con Merkel.
“Este programa tuvo efectos terribles en nuestra economía”, agregó, aunque reconció que también hubo “causas internas” que provocaron la enorme crisis que azota el país.
En un momento en el que las relaciones bilaterales entre Grecia y Alemania no pasan por su mejor momento, con fuego cruzado desde sus respectivos Ministerios de Finanzas, los dos mandatarios intentaron dar una imagen de cordialidad.
“Quizá desde fuera se tiene otra imagen sobre nuestra relación, pero es muy positiva”, indicó Tsipras, que aprovechó para hacer un llamamiento para acabar con los estereotipos. “Ni los griegos son holgazanes, ni los alemanes tienen la culpa de los males y de los problemas en Grecia. Debemos trabajar duro para superar estos horribles estereotipos”.
Para Tsipras este encuentro era “especialmente importante” y destacó la necesidad de buscar el entendimiento. “No hay otro camino al diálogo”.
“El entendimiento es el camino para solucionar las dificultades. Es mejor hablar con el otro que sobre el otro, es algo que me dijo Merkel la semana pasada por teléfono”, recordó el líder de Syriza.
El primer ministro griego llegó a Alemania entre gran expectación por la lista de propuestas de reformas concretas que deben ser presentadas y aprobadas antes de fines de abril, según lo acordado con el Eurogrupo el 20 de febrero, cuando se decidió extender el rescate en cuatro meses. Estas medidas permitirán desbloquear los 7.200 millones de euros que quedan del rescate.
“Creo que los problemas de liquidez a medio plazo son conocidos”, se limitó a apuntar Tsipras al mismo tiempo que prometió que respetarán los tratados y las obligaciones derivadas de los mismos.
Sin embargo, resaltó que no vino a Berlín a pedir ayuda económica, “vine a hablar de diferentes puntos de vista”. “Nuestro encuentro fue productivo y constructivo”, agregó.
Merkel, por su parte, recordó que Alemania no es el país que decide sobre la ayuda a Grecia, sino las instituciones que forman la troika de acreedores. “Son ellos quienes deciden si el programa de reformas es correcto y suficiente”, declaró. “Atenas debe cumplir también sus compromisos”, agregó.
No obstante, la mandataria alemana insistió en que Alemania quiere que “Grecia sea económicamente fuerte, tenga crecimiento, que acabe con el desempleo y vuelva a ofrecer oportunidades a los jóvenes, para ello se necesitan reformas estructurales”.
Junto con las tensiones dentro del plano financiero, las relaciones entre los dos países se vieron afectadas también las últimas semanas por el resurgir de las exigencias de Atenas de obtener reparaciones de guerra y la devolución de un crédito forzoso durante la ocupación nazi.
Estas cuestiones “no se tratan en primera línea de cuestiones materiales, sino de un tema moral, ético”, indicó Tsipras. “Esto no tiene nada que ver con la crisis de deuda”, afirmó con la mirada puesta en los que apuntaban que era un grito a la desesperada del gobierno griego para minimizar su deuda.
Mientras, la mandataria alemana insistió en la posición que su gobierno lleva repitiendo las últimas semanas: “La cuestión de las reparaciones está cerrada tanto política como jurídicamente desde el punto de vista del gobierno”.
Tras la comparecencia ante los medios, los dos mandatarios se dirigieron para mantener una cena conjunta. Al día siguiente, Tsipras se reunirá con líderes de los partidos de La Izquierda y de Los Verdes antes de regresar a Atenas.
