Atenas, 21 feb (dpa) – El primer ministro griego, Alexis Tsipras, calificó hoy el acuerdo que extiende por cuatro meses el rescate a su país como “un paso significativo”, pero subrayó que hay que hacer aún mucho para conseguir sacar a Grecia de la crisis y que pueda valerse por sí misma.
“Hemos ganado una batalla, pero no la guerra”, aseguró en un discurso televisivo. Pese a que Atenas tuvo que ceder en muchos aspectos, Tsipras consideró que con el acuerdo del viernes Grecia rechazó los planes de las fuerzas conservadoras dentro y fuera del país que tenían la intención de “ahogar al país”.
El acuerdo de Bruselas abre una amplia puerta a las reformas necesarias como la lucha contra la evasión fiscal y contra la corrupción, dijo Tsipras. “El camino aún es largo y difícil” y el pueblo lo sabe.
Las negociaciones entran ahora en una nueva fase que llevará al crecimiento y el empleo, prometió.
El acuerdo establece que los acreedores seguirán dando financiación a Grecia en los próximos cuatro meses, pero Atenas tiene que presentar para ello el lunes una serie de propuestas de reforma y ahorro que sean a su vez aprobadas por el Eurogrupo.
La decisión fue recibida en general con alivio por la prensa y la dirigencia política griega. “Se evitó lo peor. Y eso es lo positivo”, consideró el partido opositor Nea Dimokratia (ND, conservador), que gobernaba el país hasta que perdió en las elecciones en enero frente a Syriza, la agrupación de Tsipras.
Por su parte, el partido de centro pro-europeo To Potami (El río) señaló que “en principio se aleja el escenario de pesadilla de una salida de la eurozona”.
Aunque Atenas evita la cesación de pagos, nadie en el país cree realmente que la extensión del plazo sea algo diferente que lo ya existente.
“El gobierno griego no sólo hizo grandes concesiones, sino que esencialmente anuló las principales promesas electorales hechas por Syriza”, opinó el profesor de economía Aristides Hatzis, de la Universidad de Atenas. “Será muy difícil vender esto a los ciudadanos griegos”.
Y Tsipras también podría enfrentar una revuelta del sector más radical dentro de su formación de izquierdas, añadió.
La prensa nacional e internacional consideró positivo el paso, aunque los analistas subrayan que los problemas distan mucho de estar resueltos.
En Alemania, que cerró el borrador del pacto con Atenas antes de presentarlo al resto de países del euro, la actitud era de escepticismo. “Hemos dado un gran paso adelante pero falta mucho para llegar a la meta”, comentó el vicepresidente de la bancada cristianodemócrata (oficialista) en el Parlamento germano, Ralph Brinkhaus. De la calidad de la lista de reformas que presente Atenas y la forma en que sea juzgada por los demás dependerá que la ampliación del programa sea aprobada en el Bundestag, dijo.
Por su parte, uno de los principales economistas de Alemania demandó hoy nuevamente la salida de Grecia del euro y criticó el acuerdo alcanzado. “El dinero adicional sirve de calmante para la enfermedad griega y no contribuye a la cura”, sostuvo Hans-Werner Sinn, presidente del instituto de investigación económica Ifo y uno de los críticos más acérrimos de los rescates europeos. En su opinión, Atenas debe abandonar la moneda única y devaluar el dracma para salir de la crisis.
Por el contrario, el presidente francés, François Hollande, opinó que se trata de “un buen compromiso” para Europa y para Grecia, según lo cita el diario “Le Figaro” hoy en su web en declaraciones hechas durante una visita a una feria agrícola en París.
El gobierno de Tsipras se enfrentó con una dura retórica en las negociaciones con sus socios europeos tras prometer a los griegos que anularía las duras condiciones de los dos rescates recibidos desde 2010, por valor de 240.000 millones de euros (unos 274.000 millones de dólares).
Pero al acercarse la fecha del 28 de febrero, cuando expirada el segundo rescate, finalmente Atenas cedió y prometió concesiones para obtener una ampliación del programa hasta, según asegura, negociar nuevas condiciones.