Filadelfia, 13 may (dpa) – Un accidente ferroviario ocurrido cerca de la ciudad estadounidense de Filadelfia en la noche del martes dejó seis muertos y al menos 200 heridos, de acuerdo con las cifras reportadas en el día de hoy.
La última víctima mortal es un paciente que sucumbió esta madrugada a sus heridas en el tórax, reportó un representante del Temple University Hospital de Filadelfia. Algunos pasajeros aún no han sido ubicados a más de 12 horas del accidente.
El tren, de la empresa Amtrak, descarriló por causas aún desconocidas cuando se dirigía de Washington a Nueva York poco después de las 23:00 (03:00 GMT) del martes. La locomotora y siete vagones se salieron de las vías. En el tren viajaban unos 238 pasajeros y cinco empleados ferroviarios, indicó Amtrak.
Según informaciones de la directora de manejo de emergencias de la ciudad de Filadelfia, Samantha Phillips, los hospitales atendieron a 200 personas.
Los trenes estadounidenses no tienen listas de pasajeros completas. Phillips pidió a los pasajeros que se encontraban en el tren 188, o a aquellos que conocen a alguna persona desaparecida que se contacten con la empresa.
El alcalde Michael Nutter, que habló en una conferencia de prensa convocada de urgencia durante la noche, aseguró que la escena del accidente es de “un desastre absoluto”.
También dijo: “Es sorprendente que hayan sobrevivido tantas personas”. “No viví algo semejante en tiempos actuales”.
Nutter indicó que hay diferencias entre la lista de pasajeros y las personas que ya han sido localizadas. La emisora estadounidense CNN reportó que al menos una mujer se encuentra desaparecida.
La televisión estadounidense mostró imágenes de los equipos de rescate sacando a personas de los vagones descarrilados. Los heridos fueron trasladados a los hospitales públicos cercanos.
Un testigo y político de Pensilvania, Patrick Murphy, colgó en Twitter fotos desde el interior del tren en las que se ve a los equipos de rescate intentando sacar a los pasajeros atrapados. Murphy relató a la emisora WPVI que oyó un “estallido o algo similar”. Luego el tren descarriló. “Había mucho caos, mucha sangre”.
“No sabemos qué pasó aquí. No sabemos por qué pasó”, dijo Nutter. No hay indicios, sin embargo, de que se tratara de un ataque terrorista. Además de los bomberos trabajan en la investigación la autoridad de seguridad en el transporte NTSB y los agentes federales del FBI.
La mayoría de las personas pudieron salir sin ayuda del convoy a través de las ventanas, informó CNN, pero otros quedaron atrapados.
Miembros de los equipos de rescate con chalecos reflectantes anaranjados revisaron los vagones con linternas por si había más víctimas. Todos los trenes entre Washington y Nueva York fueron cancelados, mientras se ofrecían rutas alternativas.
El descarrilamiento se registró en una curva en las afueras de Filadelfia, cerca del lugar donde se produjo uno de los accidentes más graves de tren en la historia de Estados Unidos, cuando en 1943 murieron 79 personas.
El presidente estadounidense Barack Obama dijo que tanto él como la primera dama Michelle Obama se encontraban “conmocionados y profundamente entristecidos” por el descarrilamiento de este martes.
El accidente es una “tragedia que nos afecta a todos”, manifestó Obama, a la vez que le aseguró a Nutter el respaldo de las autoridades federales para esclarecer las causas.
El accidente desencadenó además una nueva discusión sobre la condición de la red de vías en Estados Unidos. Se trata del noveno accidente de un tren Amtrak este año. Sin embargo, la mayoría tuvo lugar durante colisiones con vehículos en pasos a nivel.
El corredor de la costa este entre Washington y Boston con las estaciones Filadelfia y Nueva York es el trayecto ferroviario más transitado de Estados Unidos. Según CNN, por allí se trasladan a diario más de tres veces más de pasajeros que por vía aérea.