
Berlín, 29 jun (dpa) – El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, quiere aprovechar la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) para reformar el grupo europeo y lograr, entre otras cosas, una mayor disciplina fiscal y quitar peso a la Comisión Europea (CE), según publica hoy el diario alemán “Handelsblatt”.
De acuerdo con un documento interno del Ministerio de Finanzas titulado “Iniciativas tras el referéndum de Reino Unido”, al que ha tenido acceso el rotativo económico, el equipo de Schäuble trabaja ya en una serie de medidas.
Estas medidas van desde endurecer el procedimiento a seguir cuando un país incumple el límite fijado para el déficit hasta separar el órgano de supervisión bancario del Banco Central Europeo (BCE) o empequeñecer a la CE. De momento, Schäuble mantiene sus planes de manera interna, de acuerdo con el diario.
“Los estados miembros no podrán ser descargados de su responsabilidad de asegurar presupuestos equilibrados y reformas estructurales para fomentar el crecimiento”, escribieron en el informe según el rotativo. De esta manera reclama un cumplimiento fiable de la reglas de deuda del pacto de estabilidad y crecimiento y del pacto fiscal.
Asimismo, el ministro de Finanzas propone contar con un “derecho de rechazo” para los borradores de presupuestos de países del euro que no cumplan con el límite del déficit fijado en los tratados de la UE.
Junto con estas medidas, el plan de reforma incluye que la aplicación de las llamadas recomendaciones específicas para un país determinado pueda estar vinculada a los fondos estructurales de la UE.
Además, Schäuble quiere desprender a la CE de diversas tareas como la de actuar como “la guardiana de los tratados”. Esto significaría que la vigilancia de la política presupuestaria de los países miembros sería llevada a cabo por un organismo independiente y no por un comisario.
Previamente, Schäuble ya había criticado a la CE por ser “demasiado indulgente” a la hora de hacer cumplir el pacto de estabilidad. Otra de las ideas del plan de Schäuble es reducir el número de comisarios de la CE.