Hohenhameln (Alemania), 3 mar (dpa) – La estatua de una mujer desnuda emplazada al costado de una ruta en el pueblo de Bründeln, cerca de la ciudad alemana de Hohenhameln, causó revuelo entre sus 164 habitantes.
La estatua, que representa a una mujer embarazada, fue ubicada hace poco sobre la carretera 494, en medio de campos, árboles y turbinas eólicas.
“Unos dicen una cosa, otros dicen otra”, comentó una vecina, que consideró que la obra “no está mal”. Al preguntarle si el pueblo necesita una “diosa de la fertilidad” —como se ha llegado a denominar a la pieza—, respondió: “Tener más niños sería bonito. De esa forma habría más vida en el pueblo”.
“El arte enriquece el mundo, en este mundo tan malo que ya tenemos”, opinó otro habitante. Por el contrario, otro vecino dijo que no le convencía mucho la estatua, aunque dijo respetar el trabajo artístico. Un cuarto habitante fue más directo. “Básicamente, me da exactamente lo mismo”, dijo.
Por qué la figura tiene “formas voluminosas”
La figura, tallada en piedra, mide un total de 6,20 metros, incluyendo su pedestal. Pesa 20 toneladas y muestra a una “mujer con formas voluminosas en estado avanzado de gestación”. Algunos rasgos han sido exagerados deliberadamente para que el llamativo color rojo de la piedra (proveniente de las cercanías de Salzburgo) no acapare toda la atención.
La obra podría describirse como una diosa de la fertilidad, especialmente debido a los suelos fértiles de la región donde se ubica la escultura. Sin embargo, el escultor Dieter Homeyer prefiere dejar el significado concreto de su obra, titulada “Mea Dea”, a la interpretación de los demás, según dijo a dpa.
El artista señaló que recibió reacciones positivas, sobre todo por parte de las mujeres. Al parecer, celebran que al fin se muestre a una mujer con la forma real que adopta un cuerpo gestante y no de la forma idealizada en que la imaginan los hombres.