Pontevedra (España), 30 ago (dpa) – El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, inició hoy el nuevo curso político con una advertencia ante los próximos comicios generales: “Lo peor que puede ocurrir es que gane esa coalición que algunos están preparando”, dijo sobre un posible pacto entre el Partido Socialista (PSOE) y Podemos.
En un acto celebrado en la localidad de Sotomayor, en la provincia de Pontevedra (oeste), el presidente del gobierno apeló a la “estabilidad política” como condición para consolidar la incipiente recuperación económica en España y alertó sobre una posible llegada de la izquierda al gobierno nacional.
“El único problema que se ve en el horizonte es la deriva del Partido Socialista (PSOE) hacia el extremismo y la radicalización”, dijo en alusión a los pactos que alcanzaron los socialistas con Podemos, partido surgido al calor del movimiento de los indignados, tras las elecciones municipales y regionales de mayo en algunas regiones y ayuntamientos.
El principal objetivo de Rajoy es evitar en las elecciones previstas a final de año la situación que vivió su Partido Popular (PP) en los comicios de mayo, cuando perdió buena parte del poder territorial que atesoraba en los últimos cuatro años.
La entrada de dos fuerzas políticas emergentes en las instituciones españolas, Podemos por la izquierda y Ciudadanos por el centro-derecha, rompió el tradicional esquema bipartidista en España y restó votos a la formación del mandatario conservador, que perdió la mayoría absoluta en muchos municipios y algunas regiones.
“Este partido no lo ha pasado bien en los últimos años. Soy muy consciente de los resultados electorales (…) Pero ahora se trata de evitar que eso se vuelva a producir cuando hablamos del conjunto de España”, destacó.
El nuevo curso político comienza en España “lleno de retos y desafíos”, según dijo hoy el propio Rajoy, que se enfrenta a la recta final de la legislatura. A las elecciones generales se suman comicios en Cataluña el próximo 27 de septiembre, que el gobierno de la región española pretende convertir en un plebiscito sobre la independencia.
“Son retos decisivos en los que una vez más se va a poner a prueba la fortaleza de nuestro partido”, dijo el presidente del gobierno.
Sobre Cataluña, insistió en que el proceso independentista que lidera el jefe del Ejecutivo de la región, Artur Mas, es “una huida hacia adelante” que “solo ha servido para enfrentar a la gente en Cataluña, para engañar y para generar frustración”.
“Nuestra posición es muy clara: vamos a defender, como siempre, la unidad de España, la soberanía nacional (…) No vamos a dejar que nadie convierta a los españoles en extranjeros en su propio país. No vamos a aceptar imposiciones para que los catalanes renuncien a lo que es suyo: son catalanes, españoles y europeos”, señaló.