Rajoy resurge

Mariano-RajoyANÁLISIS

Por Sara Barderas (dpa)

Madrid, 5 ago (dpa) – Mariano Rajoy comienza sus vacaciones de verano recuperando fuerza electoral. La encuesta más importante de las que se publican en España confirma la mejoría del Partido Popular (PP), que además amplía su ventaja sobre el Partido Socialista (PSOE) a pocos meses de las elecciones generales de finales de año.

De celebrarse ahora los comicios, el PP obtendría un 28,2 por ciento de los votos, según el barómetro de julio publicado hoy por el estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Son 2,6 puntos más que en el anterior (abril) y sitúan al partido gobernante a 3,3 puntos del PSOE.

Rajoy no inspira confianza a más del 50 por ciento de los encuestados, pero el impulso que recibe su partido le permite un asidero para resurgir de las cenizas en las que lo han colocado la crisis, los recortes con los que la ha afrontado desde La Moncloa y los grandes escándalos de corrupción en el PP y en ayuntamientos y regiones controlados por el partido conservador, incluido el de la financiación irregular de la formación y los sobres de dinero negro que presuntamente cobraron altos dirigentes, también él mismo.

“Rajoy es un resiliente total. No lo olviden. Nadie está ahí tanto tiempo sin los méritos y virtudes que casi todo el mundo le niega o no le reconoce”, escribía hoy en su blog el experto en comunicación Antoni Gutiérrez-Rubí.

En la España de hoy poco es ya lo que era. El bipartidismo murió con la irrupción de Podemos en un escenario que hasta entonces tenía en el PP y el PSOE los dos únicos protagonistas. La actuación de los dos grandes partidos en la peor crisis económica de la democracia abrió la escena al de Pablo Iglesias, primero, y después a Ciudadanos.

El barómetro del CIS confirma sin embargo que las dos formaciones emergentes se desinflan. La estimación de voto de Podemos era en enero del 23,9 por ciento, por delante del PSOE, y ahora es del 15,7 por ciento. La de Ciudadanos se sitúa en el 11,1 por ciento, tras haberse disparado en abril al 13,8 desde el 3,1 de enero.

Pero en la política después de la crisis no son ya posibles las mayorías absolutas y es muy probable que la formación del nuevo Ejecutivo español tras las elecciones pase por un pacto de gobierno.

La encuesta del CIS muestra prácticamente un empate entre una hipotética coalición por la derecha -PP y Ciudadanos- y una por la izquierda -PSOE y Podemos-.

Rajoy, pese a estar de vacaciones en la casa-palacio que el Estado tiene en el Parque Nacional de Doñana, en el sur del país, ha comenzado ya la precampaña para ir sumando apoyos.

El martes, su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentó los presupuestos generales del Estado para 2016 en medio de la acusación de electoralismo de la oposición y algunos medios. Y anunció sin concretar una bajada del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) si el PP vuelve a gobernar tras las elecciones.

Tras años de austeridad, las cuentas contemplan el aumento del gasto social -con ayudas a la familia y becas, entre otras-, el del sueldo de los empleados públicos y una subida de las ayudas a la cultura, un sector muy crítico con el Ejecutivo por el aumento del IVA cultural y los recortes en ese rubro. Inician su tramitación parlamentaria cinco meses antes de que expiren los anteriores.

“Esa premura, y quizás precipitación, con la que se han elaborado, parece determinada por la pretensión del gobierno de acudir a la convocatoria de las próximas elecciones generales con un sistema de señales algo más conciliador socialmente que el presente en las ediciones anteriores”, escribía hoy en el diario “El País” el economista Emilio Ontiveros.

Rajoy también ha entrado ya en la precampaña de las elecciones del 27 de septiembre en Cataluña, que el jefe del Ejecutivo regional, Artur Mas, pretende convertir en un plebiscito sobre la independencia, el mayor desafío al Estado en los cerca de 40 años de democracia.

Un día después de que el líder catalán firmara la convocatoria, el presidente del gobierno español interrumpió el martes su recién iniciado descanso estival para asegurar que “nadie va a romper España” y, aunque niega el carácter plebiscitario de los comicios, pidió a los catalanes el voto para poner fin al “enfrentamiento” que comenzó en 2012, cuando Mas abrió la senda secesionista.

En los presupuestos generales del Estado para 2016, Rajoy ha aumentado la financiación para Cataluña en 1.860 millones de euros.

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