Proyecto de aborto en Chile ante una semana clave

aborto-en-chilePor Marianela Jarroud (dpa)

Santiago de Chile, 6 sep (dpa) – El proyecto de ley de aborto terapéutico, que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, iniciará mañana una semana legislativa clave en Chile, en medio de protestas de sectores conservadores.

El proyecto emblemático del gobierno de Michelle Bachelet ingresó al Congreso bicameral en enero pasado y será analizado el martes 8 de septiembre por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.

La instancia deberá analizar las indicaciones que presentó recientemente el gobierno y que buscan descomprimir el debate al interior de la Nueva Mayoría, la coalición gobernante.

Los parlamentarios deberán despachar la iniciativa a más tardar el 15 de este mes a la Comisión de Constitución, la que luego la enviará a la Sala de la Cámara Baja para su votación.

De las tres causales expuestas en el proyecto original -riesgo de vida de la madre, inviabilidad del feto y violación-, es la última la que más oposición genera en sectores conservadores del oficialismo.

Parlamentarios de la Democracia Cristiana (DC) han manifestado su desconfianza respecto al método de certificación de la violación y al límite de 12 semanas propuesto por el Ejecutivo para la interrupción del embarazo.

“Hay mujeres que tienen relaciones porque, a lo mejor, tomaron un traguito de más ¿es violación también?”, dijo en febrero pasado el diputado DC Pablo Lorenzini, provocando una polémica que lo obligó a pedir disculpas públicas.

El 29 de agosto, el gobierno presentó cinco indicaciones al proyecto de ley, que consideran, entre otros, que los profesionales de la salud deberán denunciar cuando mujeres menores y mayores de 18 años hayan sido víctimas de violación.

Agrega que en el caso de que las adolescentes sean menores de 14 años, que presenten embarazos por violación y no tengan representantes legales, será el juez de familia quien determine si procede o no la interrupción del embarazo.

“La sociedad tendrá que hacer una discusión honesta sobre ese tema. No es una decisión fácil, es un dilema moral súper difícil”, afirmó al diario “El Mercurio” el ministro secretario general de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre.

“En lo personal, si una hija mía -que no tengo-, quedara embarazada producto de una violación, trataría de apoyarla para que no aborte”, aseguró.

“Yo soy católico y entiendo a quienes tienen objeciones de conciencia  y quieren privilegiar la vida del niño que está por nacer, también a la mujer que ha sido violada. Me parece brutal que la sociedad vuelva a castigarla cuando ya ha sido víctima de un delito, sobre todo si terminará en un aborto clandestino”, afirmó.

Chile es uno de los siete países del mundo que prohíben el aborto en cualquier circunstancia, junto con El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana en Latinoamérica, y Malta y El Vaticano en el resto del mundo.

El aborto terapéutico fue legal en Chile por más de 50 años, hasta que la penalización absoluta se impuso en 1989, en el ocaso de la dictadura militar (1973-1990). Los sucesivos gobiernos democráticos no tocaron el tema hasta ahora.

En la última década, la frecuencia del aborto se mantuvo en este país sudamericano, pero las cifras son “muy engañosas” porque sólo contemplan a quienes acudieron a un centro público de salud por una emergencia posterior, afirmó a dpa el doctor Ramiro Molina, del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente de la Universidad de Chile.

Precisó que hay solo registros de unos 33.500 ingresos anuales de mujeres con complicaciones por un aborto, pero se estima que la cifra se multiplica por diez al sumar los no registrados, por lo que el número real alcanzaría los 335.000 al año.

Según una encuesta del Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca, dada a conocer el miércoles, un 74 por ciento de los chilenos aprueba la despenalización del aborto en sus tres causales, y un 72 por ciento está de acuerdo con el aborto en caso de violación.

La Iglesia católica chilena, junto a sectores de la derecha política, son los principales detractores del proyecto de ley. El sábado, unas 10.000 personas realizaron actos en 33 ciudades del país para manifestar su rechazo por lo que consideran la legalización total del aborto.

Paralelamente, el Instituto de Salud Pública, autorizó la venta sin receta médica del Levonogestrel, más conocido como la “píldora del día después”, tras una década de utilización del medicamento en el país.

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