La Paz, 9 jul (dpa) – Las redes sociales se convirtieron hoy en campo de debate y polémica por el regalo que el presidente boliviano, Evo Morales, le hizo al papa: un tallado donde Cristo aparece crucificado en una hoz y un martillo, símbolos del ateísmo comunista.
“Barbaridad, este hombre, con todo el respeto a los hermanos ecuatorianos y bolivianos, peor que Correa todavía, se comportó!”, escribió en Twitter la Hermana Lourdes María Zelada (@Lourdes_Zelada).
“Y Francisco lo aceptó?”, preguntó @Pitbull8184. Otro usuario fustigó la iniciativa del gobierno boliviano: “El regalo demuestra ignorancia o cabal demostración de hipócrita cercanía hacia el Papa y la Iglesia. En todo caso, falta de respeto”, escribió Carlos Urenda (@jcurenda).
Sin embargo, el regalo es una réplica de un tallado que hizo el sacerdote jesuita Luis Espinal antes de ser asesinado en marzo de 1980 en La Paz. La pieza original se encuentra en la sede de la Compañía de Jesús de la capital boliviana.
El sacerdote jesuita Xavier Albó, amigo de Espinal, relató: “Lucho en la nueva cruz acopló al Cristo de sus primeros votos, con un martillo vertical y una hoz horizontal para expresar el necesario pero huidizo diálogo cristiano marxista, con los obreros y campesinos. El que lo hiciera con el Cristo de sus votos muestra cuán adentro sentía la urgencia de tal diálogo”.
También relató que el tallado de Espinal se refería a la huelga de hambre que en enero de 1978 forzó al dictador boliviano Hugo Banzer a convocar a elecciones nacionales en julio de ese año.
“Tiene multitud de rostros, simplemente delineados, un hambriento esqueleto en el centro y, en las cuatro esquinas, en diagonal, dos cabezas de animales feroces, una flor y una estrella”.