Por Andrea Sosa Cabrios (dpa)
Ciudad de México, 8 jun (dpa) – Un día después de las elecciones intermedias de México, los ganadores son dos: el presidente Enrique Peña Nieto y el candidato independiente a gobernador “El Bronco”, que hizo historia al triunfar en el estado norteño de Nuevo León.
El presidente ganó porque su Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro), pese a las fuertísimas críticas a las que ha estado sometido su gobierno, evitó un descalabro en la renovación de los 500 miembros de la Cámara de Diputados.
“El ganador, absolutamente, es el PRI a nivel nacional. No sabemos si va a tener mayoría con sus aliados, pero el PRI no se desploma. Y es la primera vez que pasa eso desde 1997: que un gobierno en la elección intermedia no se desplome en el Congreso”, dijo a dpa el analista político José Antonio Crespo.
Los resultados preliminares indican que el PRI seguirá como primera fuerza en la cámara baja para los últimos tres años de Peña Nieto, con un 29 por ciento de los votos, si bien podría perder algunas bancas y está en duda la mayoría absoluta que tiene actualmente con sus aliados.
Pero a diferencia de estos comicios, en las elecciones de mitad de mandato de 2009 las urnas le dieron un fuerte revés al presidente conservador Felipe Calderón.
Su partido Acción Nacional perdió la mayoría en la Cámara de Diputados ante el PRI, que llevaba nueve años en la oposición. Y de esa manera el partido de Peña Nieto se puso en ruta para recuperar la presidencia tres años después.
Peña Nieto ha sufrido fuertes críticas, en especial por el manejo del caso de 43 estudiantes desaparecidos en el sur del país y supuestos conflictos de intereses por la compra de casas a contratistas del Estado, después de haber sido elogiado ampliamente a nivel internacional como el gran reformador.
Pero aun así, sorteando el desgaste, su partido salió casi ileso de las elecciones intermedias. De las nueve gobernaciones en disputa, ganó entre cuatro o cinco, incluso la de Guerrero donde desaparecieron los jóvenes y que fue escenario de incidentes y quema de urnas por parte de estudiantes y maestros en la jornada electoral del domingo.
“Que por primera vez en cuatro elecciones intermedias el partido de gobierno no se desplome, pues claro que es un éxito. Impresionante”, consideró Crespo. Al mismo tiempo, dijo que es un resultado “surrealista” si se consideran los bajos índices de aprobación al presidente.
El PAN, que gobernó durante dos periodos consecutivos de 2000 a 2012, no logró capitalizar el descontento que se atribuía a los ciudadanos y sacó un 21 por ciento de los votos, como segunda fuerza.
A su vez, la izquierda aglutinada en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) fue la mayor perdedora, ante el avance de Morena.
El partido de su ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, que debutaba en estas elecciones como fuerza política, tiene la mira puesta en competir por el poder en 2018. López Obrador quedó segundo en las últimas dos elecciones presidenciales y no abandona sus aspiraciones.
Otro elemento que podría configurar nuevos escenarios para dentro de tres años es la irrupción en escena de los independientes por primera vez en estos comicios, con la espectacular victoria de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, en el próspero estado de Nuevo León.
El año próximo se elegirán 12 gobernadores de los 31 del país, algunos de los cuales podrían seguir ese modelo. Y quizás algún independiente se anime a postularse a la presidencia, aunque el caso de Nuevo León, un estado rico e industrializado donde las redes sociales tuvieron un importante papel en estos comicios, es particular en el país.
Para Crespo, la victoria de “El Bronco”, un ingeniero agrónomo de 57 años que renunció al PRI a finales del año pasado después de 33 años de militancia, no significa un descontento generalizado con los partidos políticos extrapolable a la arena nacional.
“Se votó por los partidos, fundamentalmente. El indicador de descontento, que hubiera sido el voto nulo, se quedó igual que hace seis años más o menos a nivel nacional”, indicó.
Para el analista Alberto Aziz Nassif, sin embargo, estos comicios se caracterizaron por un “debate intenso sobre qué hacer con el voto y cómo castigar a los partidos”.
