Rotemburgo del Néckar (Alemania)/Las Vegas (EEUU), 28 mar (dpa) – Con su helado de leche de camella, el campeón alemán Thomas Micolino no logró al final subir al podio en el Campeonato Mundial de Helado de Las Vegas, pero ganó un premio a la creatividad en el torneo.
El Gelato Festival World Masters otorgó el oro al belga Christian Wu, en tanto que el español Carlo Guerriero ganó el trofeo de plata con su “Sherrymisu”, y el neerlandés Kees Baars fue tercero. Participaron los 70 mejores heladeros de todo el mundo.
El “Kamelatte” de Micolino, preparado con leche de camella, miel de dátiles ahumada, pistachos y polenta, le había reportado a Micolino el título de campeón alemán en 2025. El propio heladero, de 36 años, afirma que, en comparación con el helado de leche convencional, el de leche de camella es algo más salado, cremoso y de un blanco inmaculado.
Su invento no fue una casualidad. Micolino, oriundo del sureño estado de Baden-Wurtemberg, tuvo que renunciar durante mucho tiempo a los productos lácteos convencionales a causa de la enfermedad de Crohn, una inflamación intestinal crónica. La leche de camella, en cambio, sí le estaba permitida. “Entonces se me encendió la lamparita”, explicó el heladero a la agencia dpa.
No es la primera idea inusual de Micolino. En su heladería Eiscafe Rino de Rotemburgo del Néckar, cerca de Tubinga, en el sudoeste de Alemania, ya había sabores como salmón, madera, grillos, gorgonzola y salchicha de hígado.