Bogotá, 29 jul (dpa) – El expresidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz Óscar Arias dijo hoy en Bogotá que el acuerdo entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC para disminuir la intensidad del conflicto armado “va en el camino correcto”.
“Los ceses de los bombardeos y el desescalamiento de la guerra, eso me parece un paso importante, valeroso, en el camino correcto (…) Esto, sin duda alguna, va a acelerar las negociaciones que tienen lugar en La Habana”, dijo Arias, tras reunirse con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.
Arias afirmó que el conflicto armado que afecta a Colombia “no tiene sentido”, pues la Guerra Fría terminó hace tiempo y los grupos guerrilleros no tienen la capacidad para tomarse el poder.
“Continuar una guerra como la que está viviendo este país no tiene ningún sentido (…) Terminada la Guerra Fría, esta guerra no tiene ningún sentido. Las FARC no van a triunfar para alcanzar el gobierno, como se pensaba en tiempos de la Guerra Fría”, dijo el ex jefe de Estado.
El Nobel de Paz en 1987 se mostró esperanzando en que el desescalamiento puesto en práctica por el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) derive pronto en un alto el fuego definitivo.
“Yo no quisiera pensar que las FARC quieran echar a perder esta nueva oportunidad que el gobierno de Colombia les da. Ellos son los que llevan la peor parte”, afirmó.
“Para mí es inconcebible que las FARC quieran romper ese cese del fuego unilateral que han declarado”, dijo, al referirse a la suspensión de los ataques que decidió ese grupo guerrillero desde el pasado 20 de julio.
Las FARC dijeron que la suspensión de sus ataques busca “generar las condiciones favorables para avanzar con la contraparte en la concreción del cese al fuego bilateral y definitivo” en el marco del proceso de paz que protagonizan con el gobierno colombiano en Cuba desde 2012.
En concordancia con esa medida, Santos suspendió el sábado pasado los bombardeos de la Fuerza Aérea contra los campamentos de las FARC, en un paso más para el desescalamiento del conflicto armado, de cinco décadas de duración.
Sin embargo, el gobierno ha advertido que los bombardeos se reanudarán si el grupo guerrillero incumple condiciones planteadas para la disminución de la intensidad del conflicto.
Dichas condiciones consisten en que los campamentos tienen que estar lejos de centros urbanos, no deben ser usados para hacer proselitismo político y no pueden representar amenazas para la fuerza pública, la población civil y la infraestructura eléctrica y petrolera.
Los negociadores de las FARC se han quejado en La Habana de que la ofensiva terrestre del Ejército sigue en diversos sectores de Colombia, ante lo cual el gobierno afirma que la persecución contra los grupos armados ilegales se mantiene y que lo único que se ha suspendido es el ataque aéreo contra los campamentos.
Tras dialogar con Arias sobre el estado del proceso de paz, Santos manifestó que en La Habana ya se han dado avances en el tema del alto el fuego bilateral, aunque admitió que es un tema complejo porque tiene “muchas arandelas y muchas condiciones que cumplir”.
“En la mesa (de negociaciones) se dijo que iba a haber un desescalamiento, que íbamos a verificar que el desescalamiento se iba a cumplir y que mientras tanto el Ejército y las Fuerzas Armadas de Colombia mantendrán su presencia y su acción en todo el territorio nacional”, añadió Santos.