Nicaragua: Oficialismo consolida su control en territorios indígenas, señalan expertos

Managua, 7 mar (VOA) – Nicaragua celebró el fin de semana elecciones regionales, donde se eligen a quienes gobernarán los territorios indígenas.

A diferencia de las elecciones generales, donde se eligen al presidente, o las municipales, donde se escogen alcaldes, en los comicios regionales nicaragüenses los pueblos indígenas y afrodescendientes eligen a 90 miembros de los Consejos Regionales Autónomos en el Caribe y Sur del país, regiones de las más pobres y habitadas mayormente por indígenas .

El Consejo Supremo Electoral (CSE), la máxima autoridad electoral en Nicaragua, anunció el martes que el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el partido del presidente Daniel Ortega, ganó el 88,95 % de los votos, con un 99,20 % de las juntas escrutadas. El CSE no ha detallado cuántos Consejos quedaron en manos del FSLN.

El abogado nicaragüense Héctor Mairena dijo que con estos resultados en las elecciones regionales, el FSLN consolidó su control político en todo el país.

“Ya en Nicaragua no queda ningún espacio que haya sido electo de manera legítima, pero además, en el caso del Caribe, hay otra cosa, y es que con esto Ortega está matando definitivamente la autonomía que esas regiones del Caribe gozan constitucionalmente” debido a la falta de representación indígena en los consejos, dijo Mairena.

En 2021, Ortega fue reelegido para gobernar por cinco años más, y el FSLN obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional, en medio de acusaciones de fraude e ilegitimidades por la detención de todos los aspirantes opositores a la presidencia.

El FSLN también ganó todas las alcaldías en las elecciones municipales en 2022.

Los Consejos Regionales Autónomos se dividen en 45 miembros en el Caribe Norte y 45 miembros en el Caribe Sur que son elegidos por un período de cuatro años, y son los encargados de emitir ordenanzas municipales y elaborar proyectos locales tomando en cuenta las características sociales y culturales de estos territorios, según los Estatutos de Autonomía de las Regiones de la Costa Atlántica de Nicaragua.

Anexa Alfred, miembro del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI), un organismo asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, dijo que las elecciones regionales representan “el derecho que tienen los pueblos indígenas y afrodescendientes al esfuerzo de la libre determinación”.

Estas elecciones garantizan que se conserve la forma de vida, la forma de desarrollo cultural, económico y social de las comunidades del Caribe nicaragüense, dijo.

“Eso es lo que representa el régimen autonómico y el derecho que tienen durante estas elecciones regionales”, agregó.

Las elecciones regionales se originaron a raíz de un estatuto de autonomía aprobado en 1987 en Nicaragua, donde se establece la creación de Consejos Regionales que tienen una composición y forma de administrarse totalmente diferente a las alcaldías.

La Constitución Política de Nicaragua reconoce que los pueblos originarios y afrodescendientes gozan de derechos para que se preserve su identidad.

Olga Valle, directora de la organización nicaragüenses Urnas Abiertas, que monitora los eventos electorales, dijo en las elecciones en Nicaragua no se cumplen los parámetros internacionales de la OEA que indican que deben ser “inclusivas, limpias y competitivas”.

Valle dijo que “la autoridad electoral está cooptada [por el gobierno] y hay una serie de obstáculos para que los nicaragüenses ejerzan el voto universal y equitativo y porque no existe la competitividad electoral”.

Entre los obstáculos mencionó la clausura del partido indígena Yatama y la falta de candidatos opositores.

Los contendientes que participaron en las elecciones regionales son señalados por ser afines al oficialismo.

Meses antes de las elecciones regionales, el CSE, señalado de estar controlado por el gobierno de Ortega, suspendió la personería jurídica del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka —Yatama o “Hijos de la Madre Tierra”, en lengua miskita— cinco días después de la detención de su líder y único representante ante la Asamblea Nacional, el diputado indígena Brooklyn Rivera.

En estos comicios, Valle indica que hubo falta de participación de partidos indígenas en las elecciones.

Expertos consultados dijeron que “la represión” del gobierno de Ortega había golpeado a las comunidades indígenas y las regiones del Caribe.

La cancelación de Yatama

La suspensión de Yatama para participar en los comicios regionales “trastoca la identidad de los pueblos miskitos y afrodescendientes”, dijo Alfred, del MEDPI.

Alfred dijo que al cancelarse la personería jurídica de Yatama, que surgió como un movimiento social de los pueblos indígenas en los años 80, “estas comunidades se han quedado sin opciones” políticas.

Como consecuencia de la cancelación de Yatama de este proceso electoral, la población indígena y afrodescendiente se abstuvo de votar como un mecanismo de protesta por la falta de opciones, según la Plataforma de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes (INANA) indicó en un comunicado.

El CSE dijo que en los comicios participaron 14 partidos políticos, sin ofrecer detalles del nivel de participación.

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