
Redacción, 25 ene (elmundo.cr) – Tan solo 50 kilómetros separaban al explorador británico Henry Worsley de su meta y de lo que se hubiera convertido casi con total certeza en todo un éxito, por el hecho de que se hubiera convertido en la única persona en cruzar solo y sin ninguna ayuda la Antárdida; sin embargo, sus órganos vitales no siguieron el ritmo de su espíritu de lucha y superación y así, sin quererlo y con el peor de los desenlaces, se tuvo que despedir de su aventura.
A sus 55 años de edad intentó, lo que ya había probado también infructuosamente hace 100 años Sir Ernest Shackleton, pero el corazón aventurero del inglés iba más allá de la razón, ya que cualquier otra persona se hubiera rendido antes de que se llegara a este trágico final. Y es que Henry Worsley llevaba 71 días sobre sus esquíes, caminando en solitario, arrastrando comida y enseres para 80 días (días totales que había calculado y que no pudo cumplir).
Después de someterse a temperaturas inhumanas (llegó a enfrentarse a 44 grados bajo cero) y de caminar sin ningún tipo de asistencia, a partir del viernes, el explorador británico tuvo que pasar dos días inmovilizado dentro de su tienda de campaña, pidió socorro y fue finalmente asistido por aire y trasladado a la Clínica Magallanes de Chile donde falleció ayer domingo por “cansancio” y “deshidratación”. No murió de frío ni escorbuto como tantos de sus admirados predecesores, él lo hizo por una peritonitis.
La mujer del aventurero y madre de dos hijos, Joanna Worsley, fue la encargada de transmitir al mundo el trágico y triste desenlace, por medio de un comunicado: “Con el corazón roto de tristeza, hago saber que mi marido ha fallecido a consecuencia de la paralización de órganos vitales y a pesar del esfuerzo por salvarlo de ALE (Antartic Logistics and Expeditions) y del equipo médico de la Clínica Magallanes en Punta Arena, Chile”.
El explorador logró su objetivo, el de reunir $141,000 para una organización benéfica que apoyaba a militares heridos y/o mutilados (superó incluso esta cifra a través de una página web), sin embargo, rozó su sueño y no pudo llegar con vida a su meta deportiva.