Berlín, 18 mar (dpa) – El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, alertó hoy sobre el riesgo de que la guerra en Irán se extienda y pueda llegar a tener consecuencias a escala mundial.
En declaraciones ofrecidas tras reunirse en Berlín con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, el político conservador dijo que la guerra en Irán tiene “un potencial real de escalada que puede sumir no solo a esta región, sino al mundo entero, en una crisis de enormes proporciones”.
Wadephul mencionó como ejemplo el suministro de fertilizantes procedentes de la región, al considerarlo “tan esencial que, en caso de una interrupción prolongada, se correría el riesgo de una crisis alimentaria en gran parte de África”.
El ministro alemán opinó que dicha situación debe ser motivo de preocupación “por las personas que sufrirían y, por supuesto, también por los flujos de refugiados que podrían derivarse de ello”. “Esto tiene, en este sentido, una gran importancia para nosotros”, añadió.
Sin posibilidad de un cambio de régimen ordenado
Ante los continuos ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, el jefe de la diplomacia alemana subrayó que no cabe esperar “que un ataque militar de este tipo conduzca a un cambio de régimen ordenado”.
Según Wadephul, ni en Irak ni en Libia la intervención militar pudo lograr un cambio ordenado hacia una estructura libre, democrática y basada en el Estado de derecho.
El ministro germano expresó su deseo de que se produzca en Irán un cambio hacia un liderazgo humano y digno y destacó que se está dialogando también con la oposición para ello. Sin embargo, apuntó, ese no será el resultado a corto plazo de un país en tiempos de guerra.
“Simplemente no creo que pueda provocarse militarmente desde el exterior, por así decirlo”, dijo.
El camino hacia una solución política
Wadephul destacó la necesidad de “encontrar (con Estados Unidos e Israel) un punto en el que se alcancen los objetivos militares que ambos se han fijado”. A continuación, apuntó, debería producirse una desescalada y el cese de las hostilidades.
De manera paralela, de acuerdo con Wadephul, habría que garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz y de los Estados del Golfo. Esto resultará difícil, pero opinó “que Europa puede y debe desempeñar un papel en ello”.
Barrot, por su parte, hizo un llamamiento para poner fin al conflicto militar. Para ello, sostuvo que “el régimen iraní debe hacer concesiones y cambiar radicalmente su postura”. Así podría surgir, según él, una solución política que permitiera la coexistencia pacífica de Irán en la región y diera a la población iraní la posibilidad de decidir por sí misma sobre su futuro.