
Berlín, 12 ago (dpa) – La canciller Angela Merkel ofreció hoy ampliar la contribución económica de Alemania al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para ayudarlas a gestionar la crisis de refugiados, especialmente en Libia.
En concreto, la líder conservadora informó que Alemania ampliará hasta en 50 millones de euros (59 millones de dólares) su ayuda hasta finales de año.
La mandataria alemana quiere contribuir así a hacer frente a la crisis de los refugiados. “Este trabajo no puede fracasar por dinero”, declaró en una rueda de prensa en Berlín acompañada del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, y del director de la OIM, William Lacy Swing.
“El problema de la migración ilegal procedente de Libia representa, sobre todo, un desafío”, indicó al mismo tiempo que reiteró la necesidad de luchar contra las causas que hacen que miles de personas abandonen sus países en busca de protección y se jueguen su vida en el Mediterráneo en un intento por llegar a Europa.
Merkel indicó también que si se mejoran las condiciones de los campos de acogida en Libia, se podría firmar un acuerdo parecido al de la Unión Europea (UE) con Turquía, con el que el continente europeo devuelve a este país los refugiados que han llegado de manera ilegal a las costas de la UE.
En su opinión, se debe trabajar en Libia, pero también con todos los demás países de tránsito de los refugiados, algo en lo que coincide con Acnur y la OIM.
“Tenemos que concentrarnos en que el Mediterráneo no suponga más un riesgo”, comentó Grandi y recordó que si bien muchas personas huyen de sus países por cuestiones económicas, otros muchos lo hacen en busca de protección, entre un 20 y un 30 por ciento.
Para el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados es importante no solo llevar a cabo una vigilancia de la costa y ayudar a que sea más eficiente, sino mejorar las condiciones en Libia. Asimismo, destacó la importancia de que Europa hable “con una sola voz” sobre la cuestión de los refugiados.
“Necesitamos apoyo internacional en Libia”, comentó por su parte Swing, que reiteró que aún queda mucho por hacer si se tienen en cuenta las condiciones de los campamentos en ese país.
Durante la comparecencia ante los medios, Merkel apoyó la propuesta de Grandi de doblar el contingente de refugiados que la UE acoge anualmente, para pasar de los actuales menos de 20.000 a unos 40.000, aunque recordó las diferencias que existen entre los miembros de la UE para contar con un “reparto justo” y sobre la modificación del Acuerdo de Dublín.
“Esta es una cifra a la que la UE con 500 millones de habitantes puede hacer frente”, dijo. Sin embargo, uno de los requisitos para ello es luchar mejor contra la inmigración ilegal, apuntó.
De acuerdo con cifras de la OIM, este año 116.692 migrantes y refugiados han ingresado a Europa por vía marítima hasta el 6 de agosto, de los cuales casi el 83 por ciento han llegado a Italia y el resto repartido entre Grecia, Chipre y España. Esta cifra es muy inferior a los 263.436 registrados hasta el 6 de agosto de 2016.
Mientras, el total de muertes en el Mediterráneo en el 2017 ha subido a 2.405. Aunque esta cifra queda por detrás del número de muertes (3.193) registradas en la misma época del año pasado, marca, sin embargo, el cuarto año consecutivo en el que las muertes de migrantes en el mar Mediterráneo han superado las 2.350.