San Salvador, 23 ago (dpa) – La matanza de 14 reos en una cárcel salvadoreña el sábado fue producto de una purga interna de una de las más violentas pandillas o maras, autodenominada “Barrio 18 R (Revolucionaria)”, afirmaron hoy autoridades del sistema penitenciario nacional.
“Fue una purga entre la misma estructura delincuencial, en la que víctimas y victimarios son de los mismos”, dijo a la prensa local y extranjera el director general de Centros Penales de El Salvador, Rodil Hernández.
El “Barrio 18” es una pandilla que nació en la ciudad de Los Angeles, Estados Unidos, al igual que la “Mara Salvatrucha (MS13)”. Esta pandilla 18 ha sufrido escisiones, como la de los “Revolucionarios” y los llamados “Sureños”, que han desconocido a sus líderes históricos y fundadores por encontrarse presos.
“Estamos investigando aún, pero todos los indicios nos dicen que es una purga entre la estructura delincuencial (Pandilla 18)”, aseveró también el ministro de Justicia y Seguridad, Benito Lara, quien confirmó que “incluso la madre de uno de los asesinados en el penal también fue asesinada el sábado”.
Según investigaciones, el ala “Revolucionara de la 18” sería responsable de ordenar y matar a agentes del Estado. A consecuencia de ello, han sido asesinados en lo que va de año 44 policías y 14 soldados, en su mayoría mientras han estado de licencia, pero también han muerto en emboscadas y ataques directos.
También los integrantes de la Pandilla 18 han sido acusados por las autoridades de ser los responsables del paro al transporte público llevado a cabo la última semana de julio pasado, cuando ocasionaron 11 muertos y más de 60 millones de dólares en pérdidas económicas.
La fiscalía ha girado 300 órdenes de arresto para miembros de la facción “Revolucionaria” por actos de terrorismo tras haber dirigido y ejecutado el paro del transporte público la última semana de julio.
Inmediatamente se supo de la tragedia del sábado, la policía, por medio de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), acordonó el penal tres cuadras a la redonda. Centros Penales ordenó una Emergencia en Quezaltepeque y en otras cárceles para evitar actos de violencia. No se recibirán visitas ni los reos saldrán de sus celdas hasta nuevo aviso y mientras duren las investigaciones.
El sistema carcelario salvadoreño es uno de los más criticados a nivel internacional por su violencia interna. Su hacinamiento es de más del 300 por ciento: con una capacidad para albergar 8.000 reclusos, actualmente tiene una población de más de 30.000.
El Salvador es uno de los países más peligrosos del mundo por sus altas tasas de homicidios. En 2014 la misma se situó en 60 por cada 100.000 habitantes, según Naciones Unidas.