Más del 60% de los venezolanos en América Latina tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas

Una niña venezolana posa para la cámara en el centro de acogida para familias migrantes situado en Iquique, Chile. © UNICEF/Pablo Vera-Lisperguer

Ginebra, 12 sep (NoticiasONU) – Más de cuatro millones de refugiados y migrantes venezolanos que viven en otros países de América Latina y el Caribe siguen teniendo dificultades para acceder a alimentos, vivienda, servicios médicos, educación y empleo formal.

A pesar de los esfuerzos de los países de acogida, muchos carecen de medios de subsistencia estables, lo que dificulta su integración efectiva y su contribución a las comunidades, un análisis elaborado por la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para los Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), coliderada por la Agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En agosto de 2023, había más de 7,7 millones de refugiados y migrantes procedentes de Venezuela en todo el mundo. Más de 6,5 millones de ellos han sido acogidos en 17 países de América Latina y el Caribe.

En medio de una crisis mundial y regional del costo de vida, los venezolanos corren un mayor riesgo de ser víctimas de abusos como la trata y tráfico de personas, el reclutamiento forzado y la violencia de género, advierte el documento.

Además, aproximadamente el 19% de las niñas y los niños refugiados y migrantes no asisten a la escuela, y en su lugar apoyan a sus familias con trabajos informales y mal pagados para llegar a fin de mes.

Tener papeles no es suficiente

Aunque más del 60% de las personas refugiadas y migrantes de Venezuela tienen documentos, esto no ha sido suficiente para garantizar una vida digna y un acceso adecuado a los derechos básicos.

Las agencias de la ONU señalan que son necesarias “más medidas de residencia regulares y una mayor inversión en soluciones duraderas” que también beneficien a las comunidades de acogida.

“Las iniciativas de regularización y documentación implementadas en la región son el camino hacia una vida digna para las familias venezolanas”, dijo Eduardo Stein, representante especial conjunto de la OIM y ACNUR para los Refugiados y Migrantes de Venezuela.

Un tercio de los venezolanos no han podido regularizar su situación y solo pueden acceder a empleos informales y mal remunerados con los que no pueden mantener a sus familias.

Más ayuda internacional

La OIM y ACNUR aseguran que los países de la región “necesitan urgentemente una mayor financiación”.

“El hecho de que la mitad de las personas venezolanas en la región enfrenten barreras para recibir atención médica y no puedan permitirse tres comidas al día o acceder a una vivienda adecuada evidencia la urgente necesidad de apoyo internacional, para que tengan oportunidades para ser autosuficientes, integrarse efectivamente en sus comunidades de acogida, y contribuir al desarrollo de los países de la región”, añadió Stein

Las 228 organizaciones socias de la Plataforma R4V apoyan a los gobiernos de América Latina y el Caribe, los primeros responsables de la respuesta, para hacer frente a esta situación. Sin embargo, de los 1720 millones de dólares solicitados por R4V en el Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes, a la fecha apenas se ha recibido el 12% de los fondos requeridos.

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