Crecen las tensiones por el despliegue de buques de EE. UU. cerca a las costas venezolanas. En una carta, Nicolás Maduro, pidió la ayuda de la ONU ante lo que considera un intento de “intervención militar”. Y, en un discurso, el líder chavista declaró que “el asedio” que encara es una oportunidad para fortalecer las defensas de Venezuela. A continuación, las claves del despliegue que eleva las alarmas en Caracas.
Desde que Estados Unidos anunció el despliegue de buques de guerra cerca a las costas venezolanas la preocupación no ha dejado de crecer por parte del mandatario Nicolás Maduro.
En uno de sus más recientes movimientos, el jueves 28 de agosto, el líder chavista envió una carta al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para pedir la intervención de ese organismo con el fin de que EE. UU. termine el despliegue de buques en el mar Caribe, cerca a las costas venezolanas. Washington afirma que el objetivo es combatir el narcotráfico y apunta en concreto al Cartel de los Soles, que vincula al Gobierno de Maduro, que rechaza las acusaciones.
“Se trata de una operación de propaganda masiva para justificar lo que los expertos llaman acción cinética, es decir, una intervención militar en un país soberano e independiente que no representa una amenaza para nadie”, declaró a la prensa el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, tras reunirse con Guterres.
Caracas se quejó así ante Naciones Unidas por el aumento de tropas estadounidenses, acusando a Washington de violar la Carta Fundacional de la ONU.
Pero desde EE. UU. no retroceden en su ya anunciada intención de usar “todo su poder” para frenar el paso de drogas hacia el territorio estadounidense.
De hecho, en la misma jornada, la Casa Blanca afirmó que el presidente Donald Trump está dispuesto a utilizar “todos los recursos del poder estadounidense para detener la entrada de drogas a nuestro país”.
“Muchas naciones del Caribe y de la región han aplaudido las operaciones y esfuerzos antidrogas de la Administración”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Estos movimientos de EE. UU. llegan después de que Trump designara al Cártel de Sinaloa de México y a otras bandas de narcotraficantes, así como al grupo criminal venezolano Tren de Aragua, como organizaciones terroristas globales el pasado febrero. Ahora, apunta al denominado Cartel de los Soles.
En paralelo, durante un acto de clausura de un curso militar, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Maduro declaró que el “asedio” que asegura enfrenta su país es una oportunidad para fortalecer los planes de defensa nacional.
“Tenemos que aprovechar toda esta circunstancia (…) Para fortalecernos en los planes de defensa de la nación, fortalecernos en lo moral, en lo político, en lo institucional, en lo psicológico”, indicó el mandatario venezolano.
¿Qué ha avanzado en el despliegue militar tras el anuncio de Trump?
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato con la agencia de noticias Reuters, aseveró que siete buques de guerra estadounidenses, junto con un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear, se encuentran en la región o se espera que estén allí la próxima semana, la primera de septiembre.
Sus palabras llegan después de que el pasado 26 de agosto dos fuentes del Gobierno estadounidense indicaran que Trump ordenó un mayor despliegue de buques al sur del Caribe.
Entre los nuevos navíos para el despliegue en la región se encuentran el USS Lake Erie, un crucero de misiles guiados, y el USS Newport News, un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear.
Ese sería un fortalecimiento de la medida, ya que el 19 de agosto Washington confirmó un despliegue inicial de al menos tres buques destructores, con alrededor de 4.500 soldados a bordo, incluidos 2.200 infantes de marina, en aguas cercanas a las costas venezolanas.
¿Hay posibilidad de una “intervención militar” en Venezuela?
El almirante Daryl Caudle, nuevo jefe de operaciones navales, declaró a la prensa que los buques se dirigen a aguas suramericanas para apoyar operaciones y misiones venezolanas que involucran a cárteles de la droga.
En declaraciones realizadas el jueves 28 de agosto, en una base naval en Norfolk, Virginia, Caudle expresó la preocupación de que algunos venezolanos participen en grandes operaciones antidrogas. Sin embargo, se negó a dar detalles sobre los objetivos militares, afirmando que gran parte de la información es clasificada.
Caudle también explicó que su trabajo consiste en proporcionar fuerzas navales para el despliegue de comandantes militares, lo que a su vez ofrece opciones al presidente y al secretario de Defensa.
El despliegue se produce en un momento en que el presidente Donald Trump ha impulsado el uso de las Fuerzas Armadas para desmantelar a los carteles, a los que culpa del flujo de fentanilo y otras drogas ilícitas a las comunidades estadounidenses y de perpetuar la violencia en algunas ciudades estadounidenses.
Cuestionada por la prensa sobre si Donald Trump está considerando lanzar ataques militares contra Venezuela, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió que no se adelantaría al presidente, pero remarcó que el mandatario está siendo respaldado por muchos países por sus esfuerzos antidrogas y por “llevar a los responsables ante la Justicia”.
Christopher Sabatini, investigador de Chatham House en Londres, afirmó que el despliegue, la designación del Tren de Aragua y la reciente duplicación de la recompensa por Maduro forman parte de la estrategia de la Casa Blanca de hacer “el mayor ruido posible” para satisfacer a la oposición venezolana, muchos de los cuales son partidarios de Trump, y para “intimidar” a altos funcionarios del Gobierno de Maduro y lograr que deserten.
Sin embargo, añadió que “no hay ninguna probabilidad de una invasión real”.
¿Qué señala la oposición venezolana sobre el despliegue estadounidense?
La líder opositora María Corina Machado, cuyo representante, Edmundo González, es reconocido por Estados Unidos y varios otros gobiernos como el legítimo ganador de las elecciones de 2024, apareció en ‘Fox News’ tras el anuncio y agradeció a los funcionarios de la Administración Trump por adoptar “el enfoque correcto, con valentía y claridad, frente a la organización criminal que se ha apoderado de Venezuela”.
“Ha llegado la hora del cambio”, subrayó Machado.
También publicó en X que los venezolanos habían “desobedecido” al Gobierno al no presentarse a la campaña de reclutamiento de milicianos del fin de semana pasado.
“Las plazas vacías de Venezuela hoy presagian el futuro que se acerca”, escribió.
Pero esa promesa no es nueva para los venezolanos.
Ante ese panorama, el investigador Sabatini, de Chatham House, criticó a los líderes de la oposición por “manipular cínicamente las esperanzas de la gente” una vez más y “caer en la trampa de la inminencia de una invasión”.
“Se han quedado prácticamente en punto muerto (…) Esta es una nueva oportunidad que intentan aprovechar”, afirmó Sabatini, refiriéndose a la incapacidad de la facción para impulsar a su base desde las elecciones presidenciales.
¿Qué se sabe del reclutamiento de una milicia voluntaria en Venezuela?
El anuncio del despliegue estadounidense impulsó a Maduro a llamar a los venezolanos a unirse a una milicia voluntaria destinada a apoyar a las Fuerzas Armadas en caso de ataque. Los miembros organizaron campañas de reclutamiento durante el fin de semana pasado, que Maduro calificó de “exitosas” sin revelar el número de nuevos reclutas.
El Gobierno ha programado eventos de alistamiento para este viernes 29 de agosto y el sábado 30.
El partido gobernante ha afirmado durante mucho tiempo que la milicia cuenta con más de 4,5 millones de miembros, pero sin duda es un recuento excesivo, ya que el apoyo a la Administración del líder chavista se ha desplomado y millones, incluidos partidarios de Maduro, han emigrado en busca de mejores condiciones de vida.
La cifra contrasta fuertemente con los resultados de las elecciones presidenciales del año pasado, en las que las autoridades electorales, fieles al partido oficialista, afirmaron que Maduro ganó a pesar de las evidencias de lo contrario publicadas por la oposición.
Las autoridades electorales afirmaron que Maduro recibió 6,4 millones de votos, mientras que las actas detalladas publicadas por la oposición mostraron que perdió con 3,4 millones de votos.
Con Reuters, AP y EFE