Atenas, 5 jul (dpa) – Los ciudadanos griegos votan desde las 04:00 GMT de hoy en un crucial referéndum sobre el plan de ahorro y reformas propuesto por los acreedores que se sigue con gran expectación fuera de sus fronteras.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, acudió a votar por la mañana a un local electoral del barrio de Kypseli, en el centro de Atenas. “Hoy es un día de celebración porque la democracia es una celebración”, afirmó Tsipras, cuyo gobierno pidió votar “no”.
“Muchos pueden ignorar la voluntad de un gobierno pero no la voluntad de un pueblo”, dijo el jefe de gobierno ante los numerosos medios de comunicación congregados para verle depositar la papeleta. “Estoy seguro de que mañana abriremos un nuevo camino para todos los pueblos de Europa”, agregó.
Es un momento de esperanza para toda Europa. La moneda común y la democracia pueden convivir y lo harán”, dijo después de votar el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis.
El presidente heleno, Prokopis Pavlopoulos, llamó a la unidad: “Independientemente del resultado de la votación, tendremos que ir juntos por el difícil camino que nos queda por delante después del referéndum”.
Casi diez millones de griegos con derecho a voto están convocados a las urnas en más de 19.000 colegios electorales que permanecerán abiertos hasta las 16:00 GMT (19:00 hora local). Al inicio de la votación faltaron sobres para las papeletas en algunos colegios electorales de la zona de Atenas, pero el problema se solucionó con rapidez.
Tsipras convocó el referéndum por sorpresa el 27 de junio tras una ruptura de las conversaciones entre Atenas y sus acreedores: la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Por su parte, la oposición considera que un rechazo podría significar una ruptura con la eurozona y promueve el “sí”. Las instituciones y varios líderes europeos han advertido que será mucho más difícil llegar a un acuerdo sobre las futuras modalidades de rescate si el país vota “no”.
“Los griegos decidimos hoy sobre el futuro de nuestro país. Nosotros decimos sí a Grecia y sí a Europa”, proclamó hoy al votar el líder conservador, Antonis Samaras.
Si bien el paquete de rescate al que estaban vinculadas las exigencias de los acreedores venció el 30 de junio, el resultado del referéndum es considerado una pieza clave en la decisión sobre cuál será la solución a tomar por Atenas en la crisis de deuda. El ministro de Finanzas griego Varoufaki vinculó directamente su futuro político al resultado del referéndum.
Los primeros resultados fiables se esperan alrededor de las 18:00 GMT, siempre y cuando haya una clara diferencia de 4 por ciento entre “sí” y “no”, y tras contabilizarse al menos el 10 por ciento de la totalidad de los votos. Según las encuestas previas, el resultado podría estar muy ajustado.
La votación tiene lugar después de una semana de cierre de los bancos griegos y control de capital, en la que Atenas no pudo hacer frente al pago de unos 1.600 millones de euros (1.800 millones de dólares) al FMI y expiró su segundo programa de rescate europeo.
Aunque Tsipras ha repetido incesantemente que una victoria del “no” no significa una salida del euro, hay temores de que finalmente ocurra así, aunque la legislación europea no prevé mecanismos para que un país abandone la moneda común.
“Es todo terrible”, afirmó Vasilios Mantelas ante un colegio electoral en el barrio ateniense de Thissio. “¿Recortar por ellos mi pensión? ¡No!”, afirmó el pensionista de 65 años, que depositó un voto nulo. “Quiero a Grecia fuera de la Unión Europea y fuera de memorandos”, aseguró en referencia a los programas de rescate.
El referéndum también es visto como un voto de confianza en el gobierno de Tsipras, que llegó al poder en enero prometiendo combatir las medidas de austeridad. Según los analistas, al líder de izquierda no le quedará más remedio que dimitir si hoy gana el “sí”.
El mandatario griego recibió el sábado el apoyo del líder del partido emergente español Podemos, Pablo Iglesias. Este aplaudió la “valentía” de Tsipras por haberse puesto “del lado del pueblo” y no “de rodillas” en las negociaciones con los acreedores. “Lo que están haciendo con Grecia es terrorismo financiero”, afirmó aludiendo a unas declaraciones similares de Varoufakis.
El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, acusó por su parte al gobierno de Tsipras de tener una mentalidad “del todo o nada”. En declaraciones a la emisora Deutschlandfunk, Schulz confesó sentirse soprendido por esa mentalidad de que “el 100 por ciento de nada es mejor que el uno por ciento de algo” y de que “quien toma un uno por ciento de algo es un traidor”.
Schulz aseguró que los acreedores sí realizaron un acercamiento a Grecia. En el caso del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude-Juncker, “mucho más de lo que querían otros en el Eurogrupo”, explicó.
La “mayor parte de las exigencias griegas fueron aceptadas”, aseguró hoy el socialdemócrata alemán. “Al final tuvimos un documento en el que había una diferencia de 60 millones de euros de un volumen total de ayuda de 30.000 millones”.