
Caracas, 19 jul (VOA) – Para lidiar con la crisis de Venezuela, el gobierno del presidente Donald Trump estaría manejando distintas opciones: desde medidas contra funcionarios públicos hasta sanciones al sector energético del país, incluyendo la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
En los últimos años, varios miembros del Gobierno socialista de Venezuela han sido sancionados por cargos que van desde tráfico de drogas hasta violaciones a los derechos humanos. El más reciente fue el vicepresidente Tareck El Aissami. Las sanciones contra individuos, no obstante, no tendrían el mismo peso que un castigo económico.
“Nadie quiere el embargo petrolero. Lo que quiere el venezolano es que Maduro desista de la Constituyente. ¡Oigan al pueblo que habló el domingo!”, agregó el también economista.