ESPECIAL XXXIV CONFERENCIA DE LA FAO PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Por: Andrés Lizano y Luis Madrigal, enviados especiales a México
Ciudad de México, 1 mar (elmundo.cr) – La organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Ganadería (FAO) inauguró oficialmente este martes su XXXIV conferencia con sede en la Ciudad de México, con un acto oficial en el que participaron el Presidente de ese país, Enrique Peña Nieto y el director de la FAO, José Graziano da Silva.
Representantes de todos los países de América Latina y el Caribe se reunirán durante los próximos días y hasta el 3 de marzo, para analizar los avances y nuevos retos que marcan la lucha para erradicar el hambre y la malnutrición en la región.
Durante el periodo 1990-2002, más de 31 millones de personas han logrado superar el hambre, un promedio de 1,3 millones de personas cada año. La mayor reducción se suscitó entre los años 2000 y 2008, reportó la organización.
Durante esta conferencia, los países analizarán los retos que plantea para el futuro el hecho de que en el año 2050 se proyecta habrá 9700 millones de habitantes en el planeta, lo que supondría un aumento de 66% en los alimentos que se produce, además de que en la actualidad existen 34,3 millones de personas que sufren de subalimentación crónica.
Entre el programa de esta edición de la conferencia de la FAO, se tratará también el desafío de un desarrollo sostenible en el sector rural, la gestión de riesgos, la adaptación al cambio climático y la cooperación entre países de la región, representados por ministros de agricultura, medio ambiente o desarrollo social de 33 naciones, incluida Costa Rica cuya representación es encabezada por el ministro Luis Felipe Arauz.
Costa Rica, al igual que Argentina, Barbardos, Brasil, Chile, Cuba, México, Uruguay y Venezuela lograron reducir los niveles de subalimentación crónica a menos del 5% de la población.
En contraparte, 11 países cumplieron la meta de reducir los niveles de hambre fijados en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996; se trata de Argentina, Brasil, Chile, Cuba, Guyana, Nicaragua, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Uruguay y Venezuela.
Claudia Ruiz Maciel, secretaria de relaciones exteriores de México afirmó que en el siglo XXI, el mundo enfrenta grandes retos que demandan soluciones colectivas. “El encuentro que hoy nos convoca, ocurre precisamente con ese positivo telón de fondo. México se siente honrada de ser sede de esta sede regional. Esta es la tercera vez que somos investidos con este honor. Debemos encontrar los mecanismos para alcanzar los organismo para erradicar el hambre. Nuestra región fue la única que cumplió con la meta de reducir los niveles de hambre según los desafíos del milenio”.
Maciel recordó que una de las prioridades de México es su relación con Centroamérica y que por tanto, por motivos de vecindad, fraternidad, sentido solidario estratégico y por disposición legal, lanzaron la iniciativa “Mesoamerica sin hambre”.
José Eduardo Calzada, secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de México afirmó que debe existir un marco jurídico que garantice el derecho a la alimentación, y políticas diferenciadas para personas vulnerables en la zona rural.
“Debemos garantizar una producción de alimentos creciente en el tiempo, basado en la sostenibilidad. Tenemos que ser capaces de gestionar los riesgos y adaptarnos al cambio climático que ya está aquí. La seguridad alimentaria se logra a partir cada familia, de cada hogar, el Gobierno acompaña. Debemos de asegurar la disponibilidad y el acceso de los alimentos en cualquier lugar de nuestra región. Erradicar el hambre y la pobreza extrema son prioridades que requieren alianzas entre naciones”, dijo Calzada.
José Graziano da Silva, director de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Ganadería (FAO) reconoció el papel de México en la lucha contra el hambre y la subalimentación en la región, sin embargo dio datos que evidencia que aún falta por mucho hacer.
“34 millones de personas siguen sufriendo de hambre en la región, que es la mayor exportadora neta de alimentos del mundo. Reducir esas diferencias y promover la inclusión es primordial para erradicar el hambre en el 2020-2025. La región necesita capitalizarse aún más como potencia agroalimentaria, apoyando agricultura familiar y zonas rurales, donde se concentran los mayores focos de pobreza y hambre”, dijo el brasileño.
Mientras que casi 40 millones padecen de hambre en la región, las cifras de obesidad continúan creciendo.
“Para evitar que un menor crecimiento económico afecte los hechos de la reducción del hambre, América Latina y el Caribe necesitan fortalecer sus programas de inclusión social. El camino al desarrollo sostenible también es el camino para un mundo más justo y sostenible. Los desafíos de erradicar el hambre y la pobreza extrema están cercados por la incertidumbre, esa situación de incertidumbre se ve afectada por la gran especulación, traducida en la volatilidad de los mercados globales. Necesitamos esfuerzo, coraje, para enfrentar las incertidumbres y penetrar sus complejidad. No podemos sucumbir ante la complejidad de estos problemas”, agregó Graziano.
Inclusive el director de la FAO dio un voto de apoyo al Presidente Enrique Peña Nieto, fuertemente criticado en su país por diversos sectores.
“Vamos por un buen camino. No se abata por las críticas, es posible mejorar siempre”, concluyó.
Por su parte, el mandatario Peña Nieto enlistó los logros que ha tenido el país durante su gobierno, tras lanzar la campaña “Cruzada Nacional contra el Hambre”. En total 746.000 personas tienen acceso a una adecuada alimentación gracias a esta iniciativa, además de que 8000 comedores escolares en las zonas más vulnerables permiten atender las necesidades alimenticias de estas familias”.
