Por Christoph Driessen y Pablo Sanguinetti (dpa)
Colonia (Alemania), 17 abr (dpa) – Lágrimas, velas y música llenaron hoy la emblemática catedral de Colonia en el funeral de Estado con el que Alemania recordó a las 150 víctimas del avión de Germanwings que se estrelló hace tres semanas en los Alpes franceses.
En la ceremonia participaron alrededor de 1.400 invitados, entre ellos 500 familiares de víctimas y miembros de los equipos de rescate. También autoridades como el presidente alemán, Joachim Gauck, la canciller Angela Merkel, el ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, y el de Transporte francés, Alain Vidalies.
“Estamos unidos por el luto, sí. Por el dolor y por un profundo desconcierto. Pero también por el apoyo mutuo, la ayuda, el estar para el otro. En la pena y la necesidad nos encontramos más cerca”, dijo Gauck en uno de los puntos centrales del acto.
Ya desde primera hora comenzaron a colocarse coronas florales en la entrada de la catedral, una de las más grandes y famosas del mundo, mientras adentro se encendían 150 velas en recuerdo de todas las víctimas, incluido el copiloto acusado de provocar a propósito la catástrofe del 24 de marzo.
“El amor es más fuerte que la muerte”, dijo el arzobispo de Colonia, cardenal Rainer María Woelki, encargado de un oficio ecuménico durante el cual muchos de los asistentes y encargados de las lecturas no pudieron contener las lágrimas.
“Personalmente, estoy profundamente convencido de que el mundo único de cada uno de estos seres humanos únicos, su primer beso, su primera nevada, sus esperanzas y cicatrices, no quedarán nunca en el olvido, sino que serán recogidas por dios en la eternidad”, señaló Woelki.
En uno de los momentos más estremecedores, Sarah, una mujer que perdió a su marido en la tragedia, se efrentó al micrófono y leyó con voz quebrada en nombre de los familiares: “Seca nuestras lágrimas, refuerza los buenos recuerdos y danos nuevas ganas de vivir”.
Los asistentes recibieron pequeños ángeles de madera como símbolo de compañía y consuelo. Además, tres músicos de la escuela de Haltern que perdió 16 alumnos y dos maestras en el accidente interpretaron un tema de la película “La lista de Schindler”.
Durante el acto, transmitido en directo en toda Alemania y por pantallas gigantes colocadas ante la catedral, Gauck recordó el “shock” que generó el accidente y consideró un segundo golpe “tal vez más duro” la posibilidad de que hubiese sido provocado a propósito por el copiloto, como indican todos los indicios de la investigación.
“No sabemos de verdad lo que ocurrió en el interior del copiloto, qué pasó en su cabeza en el segundo decisivo”, señaló el mandatario. “Pero sí sabemos que sus familiares también perdieron el 24 de marzo a una persona que amaban y que dejó un hueco en sus vidas de un modo tan inexplicable para ellos como para el resto de familiares”.
“Tal vez es eso lo que nos horrorizó tanto: la falta de sentido de lo ocurrido”, completó Gauck. “Al luto y el dolor se suma el profundo temor ante el abismo del alma humana, de la existencia humana en general. Nos espanta también el mal, porque no hay psicología ni técnica que pueda erradicarlo del mundo”.
Gauck agradeció el apoyo de Francia en las tareas de rescate y la presencia del ministro español Fernández Díaz como representante del segundo país con más víctimas en el accidente, después de Alemania. “También hubo muchos fallecidos de España. Nuestros dos países están particularmente unidos en el luto”.
También el ministro español habló para destacar la cooperación entre los tres países y transmitir a los familiares sus condolencias en nombre de los reyes y el gobierno de España: “La ausencia que ahora les rodea, hemos de tratar entre todos de llenarla de consuelo y de esperanza”.
El accidente del vuelo 4U9525 de la filial de Lufthansa, uno de los peores de los últimos años en Europa, dejó víctimas de una veintena de países, entre ellos 72 alemanes y 51 españoles.