Asunción, 9 jul (elmundo.cr) – En el marco de las celebraciones de San Juan, una de las tradiciones más arraigadas en Paraguay, la figura del delantero francés Kylian Mbappé fue el centro de una polémica representación pública al ser elegido como el personaje “más odiado” del año, culminando con la quema de un muñeco que lo simbolizaba.
La tradición, que mezcla folclore, humor y crítica social, consiste en que los asistentes elijan a una figura pública que haya generado rechazo o controversia durante los meses previos para incinerarla en una plaza pública como un acto de catarsis colectiva. En esta edición, el capitán de la selección francesa fue el blanco principal tras el tenso cruce protagonizado con la senadora paraguaya Celeste Amarilla durante el Mundial 2026.
El origen de la disputa
La controversia escaló tras el partido de octavos de final del torneo mundialista, donde Francia eliminó a Paraguay con un gol de Mbappé. Tras el encuentro, la senadora Amarilla arremetió contra el futbolista en redes sociales con insultos de corte racista, calificándolo de “camerunés colonizado” y utilizando términos despectivos como “bruto” y “prepotente”.
Ante los ataques, Mbappé emitió un comunicado oficial en el que tildó a la legisladora de “mujer despreciable e indigna de su cargo”. Asimismo, el delantero destacó el esfuerzo de los jugadores paraguayos y advirtió que las declaraciones de la senadora proyectaban una imagen negativa del país a nivel internacional.
Reacciones oficiales
La respuesta de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) no se hizo esperar, anunciando acciones legales contra Amarilla por considerar sus expresiones como “abyectos e inaceptables”. El respaldo al jugador también llegó desde el gobierno francés, a través de la ministra de Deportes, Marina Ferrari.
En Paraguay, la clase política también se distanció de la senadora. El presidente del Congreso, Basilio Núñez, y el Poder Ejecutivo repudiaron las palabras de Amarilla, y el presidente paraguayo mantuvo comunicación directa con su homólogo francés para manifestar su rechazo a los ataques.
Aunque la senadora borró la publicación y emitió una carta de retractación parcial —donde exigió a su vez una disculpa del jugador por llamarla “despreciable”—, la tensión persistió. En declaraciones posteriores, Amarilla insistió en su postura y lanzó una advertencia al entorno del futbolista: “No te metas con los paraguayos Mbappé, acá ya le metimos preso a Ronaldinho”.
El acto de quema del muñeco en las festividades de San Juan fue celebrado por los asistentes con cánticos y aplausos, consolidando al futbolista como la figura más cuestionada en la opinión pública paraguaya tras el evento deportivo.