Un avance médico sin precedentes podría cambiar la vida de millones de personas con parálisis: investigadores de la Universidad de Tel Aviv, en colaboración con la empresa biotecnológica Matricelf, anunciaron la implementación del primer trasplante de médula espinal bioingenierizada a partir de células del propio paciente.
El Ministerio de Salud de Israel autorizó la intervención en carácter de uso compasivo para un grupo inicial de ocho pacientes, en lo que se perfila como un paso histórico de la ciencia hacia la regeneración neurológica.
¿Cómo funciona el procedimiento?
El tratamiento combina ingeniería genética con biotecnología avanzada:
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Se extraen células sanguíneas del paciente y se reprograman para convertirlas en células madre pluripotentes, capaces de transformarse en cualquier tipo celular.
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Paralelamente, se obtiene tejido adiposo, del cual se extraen colágeno y azúcares que se usan para crear un hidrogel personalizado, que funciona como andamiaje biológico.
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Sobre esta estructura tridimensional se cultivan las células madre reprogramadas hasta formar un implante de médula espinal humana.
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Durante la cirugía, se remueve el tejido cicatricial en la zona dañada y se inserta el implante, buscando que se fusione con la médula sana y restablezca la transmisión nerviosa.
Resultados preclínicos alentadores
Los ensayos en animales marcaron el camino:
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En ratas con parálisis crónica, más del 80 % recuperó la capacidad de caminar.
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En casos de lesiones recientes, el 100 % de los animales tratados volvió a caminar.
El profesor Tal Dvir, jefe del Centro Sagol de Biotecnología Regenerativa en Tel Aviv University y científico principal de Matricelf, afirmó:
“Sin duda, esto es un motivo de orgullo nacional. La tecnología se desarrolló aquí en Israel, y desde el inicio estuvo claro que la primera cirugía se realizaría en un paciente israelí.”
Por su parte, Gil Hakim, CEO de Matricelf, destacó:
“Este hito marca la transición de la investigación pionera al tratamiento real. Si tiene éxito, podría definir un nuevo estándar global en la reparación de la médula espinal.”
Contexto y proyección
El trasplante se enmarca en un programa de ensayos aprobado hace seis meses y que inicia con ocho pacientes israelíes. La base científica fue publicada en la revista Advanced Science, donde ya se documentó la creación de médulas espinales humanas tridimensionales en laboratorio y su eficacia en modelos animales.
Matricelf, fundada en 2019 como spin-off de la Universidad de Tel Aviv, nació precisamente para trasladar estas tecnologías al ámbito clínico y hacer de la medicina regenerativa una realidad tangible.
Una esperanza global
Más allá del impacto inmediato en Israel, este procedimiento abre la puerta a un futuro en el que pacientes con parálisis crónica podrían recuperar movilidad y autonomía. De confirmarse su éxito, se trataría de uno de los avances médicos más transformadores del siglo XXI.