Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro, reaccionó este sábado a la captura de su padre por parte de Estados Unidos con un mensaje de confrontación directa contra Washington y un llamado abierto a la movilización social y política en Venezuela.
El diputado de la Asamblea Nacional y economista difundió un comunicado a través de su cuenta de Instagram en el que denunció lo ocurrido como una “agresión militar” ordenada por el presidente Donald Trump, y aseguró que el verdadero objetivo de la operación es apoderarse de los recursos estratégicos del país, en especial el petróleo y los minerales.
“Una gravísima agresión militar”
En su mensaje, Maduro Guerra afirmó que Venezuela rechaza y repudia “ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el gobierno de Estados Unidos contra territorio y población venezolanos”.
Según el texto, estas acciones amenazan la paz y la estabilidad internacional y “ponen en grave riesgo la vida de millones de personas”. El pronunciamiento se da en medio de un clima de alta tensión interna, tras los ataques registrados en distintas zonas del país y la posterior captura del mandatario venezolano.
Llamado a la movilización y al despliegue militar
El hijo del gobernante venezolano aseguró que el Gobierno bolivariano activó planes de defensa nacional y llamó a todas las fuerzas sociales y políticas a movilizarse para repudiar lo que calificó como un “ataque imperialista”.
“El pueblo de Venezuela y sus Fuerzas Armadas, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz”, afirmó, al tiempo que adelantó que se presentarán denuncias ante organismos internacionales.
Maduro Guerra también sostuvo que su padre firmó y ordenó la implementación de un decreto de estado de conmoción exterior en todo el territorio, con el objetivo —según el comunicado— de proteger los derechos de la población y garantizar el funcionamiento de las instituciones, incluso pasar a la lucha armada si las circunstancias lo requieren.
Acusación de “guerra colonial”
En otro tramo del texto, Maduro Guerra afirmó que Estados Unidos intenta imponer una “guerra colonial” para forzar un cambio de régimen en alianza con lo que denominó una “oligarquía fascista”.
“El intento de destruir la forma republicana de gobierno fracasará, como todos los intentos anteriores”, señaló, en un discurso que refuerza la narrativa histórica del chavismo frente a Washington.
Incertidumbre sobre su paradero
Tras la captura de Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, el paradero de Maduro Guerra es desconocido. Conocido como “Nicolasito”, durante años fue señalado como el posible heredero político del régimen.
El propio gobierno estadounidense sostuvo en 2025 que Maduro depende en gran medida de su hijo y de un círculo cercano para mantener el control sobre la economía y las estructuras de poder del Estado.
De figura marginal a hombre clave del régimen
La trayectoria de Maduro Guerra refleja su rápido ascenso dentro del poder. En 2012, con apenas 22 años, fue nombrado jefe de inspectores de la Presidencia durante el gobierno de Hugo Chávez. Un año después asumió como coordinador de la Escuela Nacional de Cine.
Desde el 5 de enero de 2021 es diputado de la Asamblea Nacional y encargado de los asuntos religiosos del Partido Socialista Unido de Venezuela. Además, integra la Asamblea Nacional Constituyente, órgano creado para neutralizar a la Asamblea elegida democráticamente y consolidar el poder del chavismo.
Con la detención de su padre, Maduro Guerra emerge ahora como una de las voces más visibles del régimen, en un escenario marcado por la incertidumbre, la confrontación internacional y un futuro político aún abierto para Venezuela.