Ciudad de Guatemala, 3 sep (dpa) – Guatemala acudirá a las urnas el domingo para elegir presidente, diputados y alcaldes en un contexto inédito de crisis política, que provocó la renuncia del presidente Otto Pérez en la noche del miércoles, para enfrentar acusaciones de corrupción.
Hay 14 candidatos en la lucha por la presidencia. El mejor ubicado en sondeos previos era hasta ahora el derechista Manuel Baldizón, pero la última encuesta publicada por el diario “Prensa Libre” arrojó hoy una ajustada pugna con el comediante Jimmy Morales y la socialdemócrata Sandra Torres.
Esto anticipa que seguramente habrá un nuevo llamado a las urnas el 25 de octubre, donde competirían sólo los dos más votados.
Los más de 7,5 millones de electores guatemaltecos están convocados a elegir presidente y vicepresidente, 158 diputados, 338 alcaldes y 20 diputados al Parlamento Centroamericano.
“Es un proceso electoral bastante atípico porque se está dando en el marco de una crisis política profunda”, dijo a dpa José Carlos Sanabria, analista político de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES).
La coyuntura es de efervescencia después de meses de protestas ciudadanas en la calles que condujeron a que el Congreso el martes despojara de inmunidad al presidente para ser procesado por defraudación fiscal en aduanas.
Algunos sectores pidieron que se aplazaran los comicios. “En estas condiciones no queremos elecciones”, gritaba esta semana un grupo de manifestantes con tambores y bajo la llovizna frente al Tribunal Supremo Electoral, unas horas antes de que el Congreso dejara solo a Pérez.
Desde organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA) se hicieron llamados a mantener la fecha de los comicios pese a la crisis para garantizar la continuidad del proceso democrático en Guatemala, iniciado hace 30 años.
Para Sanabria, en las zonas urbanas principalmente el sentimiento de insatisfacción podría canalizarse a través de un voto de castigo, ya sea nulo o por opciones políticas minoritarias.
“Hagamos una votación pacífica, genuinamente pacífica”, pidió hoy la Premio Nobel guatemalteca, Rigoberta Menchú. “Votemos por los partidos pequeños, tenemos que romper los monopolios”, dijo.
El abstencionismo en Guatemala suele ser bajo en comparación con otros países de América Latina. En 2011 casi el 70 por ciento de los electores acudió a las urnas.
“Estamos llegando a las elecciones en condiciones que nunca antes alguien hubiera imaginado”, dijo a dpa el director de mediación de la Procuraduría de los Derechos Humanos, Mario Minera. “Hay muchísimas irregularidades para las elecciones del domingo, y sin embargo, en esta coyuntura, es un buen camino”.
Los candidatos principales no han hecho propuestas claras de qué van a hacer para revertir el repudio y la desconfianza de los guatemaltecos hacia el sistema político, o para encarar otros problemas graves del país, como la debilidad financiera y el crimen organizado.
“Creo que los partidos han tenido una muy mala lectura de la crisis y no han tenido la capacidad para anticipar las dificultades que se verán”, dijo Sanabria. “El próximo gobierno va a recibir una institucionalidad muy débil y un estado en situación financiera muy raquítica”.
El domingo las urnas abrirán temprano. Desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde (13:00 a 24:00 GMT) se podrá votar en los 22 departamentos del país. En el área rural un incentivo es la elección de alcaldes y diputados distritales, las dos instancias más cercanas para las comunidades.
En el centro de Ciudad de Guatemala, un joven que no quiso dar su nombre resumió el sentir de muchos ciudadanos: “Yo voy a votar por el menos malo”.
