La agenda política de Donald Trump incluye una completa reestructuración del Gobierno Federal, con recortes drásticos al gasto y punto final al apoyo gubernamental a los programas de diversidad, equidad e inclusión, así como a la atención médica para personas transgénero.
La Administración de Donald Trump hizo un llamado a la Corte Suprema de Estados Unidos para que le permita seguir adelante con sus planes de hacer recortes drásticos a las subvenciones de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en inglés).
Los NIH son el mayor financiador mundial de investigación biomédica y los recortes propuestos hacen parte de una agenda austera promovida por el republicano que incluido, entre otros, miles de despidos en las agencias federales y el desmantelamiento del Departamento de Educación.
Pero este caso tiene un trasfondo de género. El Gobierno Trump quiere recortar el presupuesto de los institutos de salud en un 40% en el año fiscal 2026 -o en 18.000 millones de dólares- porque considera que sus políticas de contratación van en contra de su agenda conservadora.
Un fallo de junio del juez de distrito estadounidense William Young, con sede en Boston, detuvo el plan por considerarlo una violación de la ley federal y exigió al Gobierno el restablecimiento del acceso a los fondos por parte de estas entidades.
El Departamento de Justicia solicitó este jueves a los nueve jueces de la Corte Suprema la anulación del fallo.
“La orden del tribunal de distrito ordena a los NIH que sigan pagando 783 millones de dólares en subvenciones federales que, sin duda, contradicen las prioridades de la Administración”.
Ires y venires judiciales
La sentencia de Young fue la respuesta a una impugnación legal presentada por investigadores y por 16 estados que criticaron estas acciones, pues creen que “politizan la investigación y perjudican la salud de los estadounidenses y de las personas en todo el mundo”.
Por un lado, la Asociación Americana de Salud Pública, investigadores individuales y otros demandantes, calificaron los recortes como una “purga ideológica continua” de proyectos con una supuesta conexión con la identidad de género.
Por el otro, los estados, encabezados por Massachussets y la mayoría liderados por demócratas, también impugnaron la decisión.
Para el juez Young, las medidas tomadas por los funcionarios de la Administración Trump fueron “increíblemente arbitrarias y caprichosas”, y violaron una ley federal que rige las acciones de las agencias.
La Corte Suprema, con una mayoría conservadora de seis a tres, ha dado la razón a la Administración de Donald Trump en casi todos los casos que ha tenido que revisar desde que el republicano regresó a la Presidencia en enero pasado.
¿Menos medicamentos?
La Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos, una entidad no partidista, ha dicho que los recortes presupuestarios propuestos para 2026 eventualmente resultarían en menos medicamentos en el mercado.
El director de la agencia legislativa, Phillip Swagel, estimó recientemente que un recorte hipotético del 10% en la financiación de los NIH para la investigación preclínica reduciría el número de fármacos candidatos para ensayos clínicos de fase 1 a lo largo de 30 años, comenzando con un fármaco menos en la primera década, nueve en la segunda y 20 en la tercera.
Vale resaltar que la investigación preclínica es la etapa inicial del desarrollo de fármacos, por lo que los efectos de los recortes de financiación tardarían más en manifestarse.
Con Reuters y AFP