Francia debe empezar a sanear sus finanzas a partir de 2023, demanda el FMI

París, 21 nov (elmundo.cr)-Francia debe empezar a sanear sus finanzas a partir de 2023 tras haber desembolsados miles de millones de euros para aliviar a las empresas y los hogares ante la crisis energética, recomendó el lunes el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Con sus medidas para limitar el precio de la electricidad y del gas, sus ayudas energéticas, la rebaja del precio del combustible, etc., Francia aumentó sus gastos desde hace un año, estimados en más del 2% de su PIB.

Estas medidas se suman a los miles de millones movilizados por el gobierno durante la crisis del covid-19 para financiar el desempleo parcial y el cierre de los comercios durante los confinamientos de 2020, destacó la AFP.

Tras estas dos crisis y cuando terminan las ayudas vinculadas a la pandemia, «empezar la consolidación presupuestaria en 2023 está justificado», escribe el FMI en sus conclusiones de una misión de evaluación económica de Francia.

Sin embargo, la institución financiera con sede en Washington apunta que esta no es la senda fiscal del gobierno de Macron, que prevé estos ajustes fiscales a partir de 2024.

Francia proyecta un déficit público del 5% en 2023, tras un 4,9% en el actual ejercicio, y prevé pasar en 2027 por debajo del 3%, límite establecido en las reglas fiscales de la Unión  Europea (UE), actualmente suspendidas.

Con un crecimiento de la economía estimado del 0,7% en 2023, el FMI teme en cambio un «ligero aumento del déficit» por la prolongación de las ayudas energéticas y la supresión de los impuestos sobre la producción para las empresas.

La institución financiera también puso el acento en las reformas estructurales, como un retraso de la edad de jubilación, finalizar la reforma del seguro por desempleo y reducir algunos gastos (combustibles fósiles) y funcionarios.

Gobierno obedece

El gobierno del presidente liberal Emmanuel Macron desveló este lunes que reducirá un 25% a partir de febrero la duración de la prestación por desempleo en el marco de una reforma que los sindicatos calificaron de «inaceptable».

El ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, espera que entre 100.000 y 150.000 personas «vuelvan al trabajo» con esta reforma, que se inscribe en el objetivo de Macron de lograr el pleno empleo –menos del 5% de paro– para 2027.

En la práctica, un año de prestación con el anterior sistema se reducirá ahora a 9 meses, aunque se mantendrá un mínimo de seis meses. La medida se inscribe en una ley sobre el mercado laboral aprobada la semana pasada.

«Es un escándalo», «todo el mundo ve sus derechos reducirse», denunció Michel Beaugas, del sindicato FO, tras una reunión en el ministerio de Trabajo en la que se les presentó la medida.

El ejecutivo justifica su reforma en los problemas de contratación de las empresas, que la pandemia recrudeció. Hubert Mongon, de la patronal Medef, celebró así una reforma que va «por el buen camino».

La ley aprobada la semana pasada prevé una reducción de la prestación cuando la tasa de desempleo se sitúe por debajo del 9%. Actualmente, esta se sitúa en un 7,3% y el ministro espera que sea «similar» en febrero.

Esta medida forma parte del impulso reformista de Macron tras su reelección en abril y que tiene como principal reforma el retraso de la edad de jubilación de 62 a 65 años, al que se oponen de plano los sindicatos.

Aunque el liberal perdió su mayoría absoluta en la Asamblea Nacional (cámara baja), pudo aprobar la reforma del mercado de trabajo con el apoyo de la derecha de Los Republicanos, también favorable a retrasar la jubilación.

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