Caracas, 10 sep (dpa) – Simpatizantes del dirigente opositor venezolano Leopoldo López, quien asiste a la audiencia final de su juicio por instigación de las protesta del año pasado contra el gobierno, denunciaron hoy que fueron atacados a piedras y golpes por grupos oficialistas en los alrededores del tribunal.
En el tumulto, un partidario de López sufrió un infartó y murió.
Los seguidores de López se concentraron desde temprano en la mañana en las esquinas cercanas al Palacio de Justicia, en el centro de Caracas, para expresar apoyo al dirigente, pero fueron mantenidos a distancia del cordón militar establecido para la ocasión.
Según los opositores, poco después llegó un grupo de partidarios del gobierno que pedía a gritos la condena para López, lo que generó un ambiente de enfrentamiento.
Voluntad Popular, el partido de López, dijo que durante la “emboscada” uno de sus activistas sufrió un infarto y murió cuando era atendido. El partido responsabilizó del hecho a dirigentes oficialistas que llamaron a una concentración cerca de los tribunales.
El concejal metropolitano y dirigente de Voluntad Popular Freddy Guevara denunció que las fuerzas policiales levantaron el cordón de seguridad y permitieron el “ataque de los oficialistas a una manifestación pacífica”.
La esposa de López, Lilian Tintori, dijo que rechazaba la violencia e hizo un llamado a la calma y a la convivencia pacífica poco antes de que se iniciara la audiencia.
“Pese a las agresiones, nuestro mensaje de paz y libertad es para todos los venezolanos”, escribió en su cuenta de Twitter.
Testigos dijeron que a los tribunales llegaron representantes de las llamadas “víctimas de las Guarimbas (protesta)”, una agrupación que es apoyada por el gobierno, para materializar su llamado a que López sea condenado por el saldo que dejaron las protestas de 2014, de 43 muertos y más de 800 heridos.
También dijeron que periodistas de la cadena Telemundo fueron atacados y asaltados, mientras instalaban las cámaras para la cobertura del juicio.
López es acusado de los cargos de instigación pública, incendio y asociación para delito, lo que podría derivar en una pena de 14 años de cárcel si es encontrado culpable.
El dirigente tiene un año y medio preso desde que se entregó a las autoridades, después de ser acusado de instigar la violencia que se desató el 12 de febrero de 2014 en la Fiscalía General, donde llegó una marcha opositora.
Hoy se somete a la audiencia final del juicio, después de 57 sesiones. La defensa de López alega que la Fiscalía no logró demostrar su culpabilidad, por lo que espera un fallo que lo libere.