Roma, 18 jun (dpa) – El papa Francisco da la voz de alarma sobre el comportamiento “suicida” que impera en la sociedad de consumo en su nueva encíclica, “Laudato si” (Alabado seas), un documento apasionado sobre el medio ambiente, el cambio climático y sus consecuencias sociales presentado hoy en el Vaticano.
“Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos”, denuncia el pontífice. “Nadie pretende volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha (…) recoger los avances positivos y sostenibles y, a la vez, recuperar los valores y los grandes fines arrasados por un desenfreno megalómano”, subraya en la primera encíclica que escribe en solitario el papa argentino de 78 años.
En el texto, de algo menos de 200 páginas, Franciso destaca que “si alguien observara desde afuera la sociedad planetaria, se asombraría ante semejante comportamiento que a veces parece suicida”.
La encíclica, una carta solemne que el papa dirige a todos los obispos y fieles católicos, es la segunda que firma Francisco, ya que la primera la había redactado junto con su antecesor, Benedicto XVI.
“Laudato si, sobre el cuidado de la casa común”, alude a un cántico de San Francisco de Asís que “nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos”, señala el papa.
“El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes”, analiza.
El religioso subraya además que el tema del respeto al planeta y a los seres humanos va de la mano. “El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social. De hecho, el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta”, denuncia el jefe de la Iglesia católica.
También apunta contra la falta de actuación de los poderes políticos ante el problema: “Llama la atención la debilidad de la reacción política internacional. El subordinación de la política a la tecnología y las finanzas se muestra en el fracaso de las cumbres mundiales sobre medio ambiente”.
Hay demasiados intereses particulares y muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común, subraya, y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos.
De cara a la conferencia sobre clima que se realizará a finales de año en París, Francisco pide desarrollar programas que reduzcan las emisiones de CO2. El cambio climático es “uno de los principales desafíos actuales para la humanidad”.
También recuerda que el rápido crecimiento en los países ricos avanza a costa de los pobres. Y llama a frenar ese avance: “Ha llegado la hora de aceptar cierto decrecimiento en algunas partes del mundo aportando recursos para que se pueda crecer sanamente en otras partes”.
El investigador alemán Hans Joachim Schellnhuber, del Instituto de Investigación sobre Clima de Potsdam, dijo durante la presentación en el Vaticano que el texto del papa refleja todos los conocimientos científicos que se tienen sobre la cuestión.
Francisco también fue crítico con el papel de las redes sociales, de las que dice que “la verdadera sabiduría, producto de la reflexión, del diálogo y del encuentro generoso entre las personas, no se consigue con una mera acumulación de datos que termina saturando y obnubilando, en una especie de contaminación mental”. Y que a veces llevan a “un dañino aislamiento”.
La encíclica había generado cierta polémica antes de ser publicada, tras ser filtrada con anticipación a la prensa. Sobre todo en Estados Unidos hubo críticas al papa de círculos conservadores que no creen en el fenómeno del cambio climático.
También dentro del propio Vaticano la visión del papa no es compartida por todos, sobre todo sus señalamientos a los poderes políticos y económicos.