Por Mario Roque Cayoja (dpa)
La Paz, 6 jul (dpa) – El papa Francisco movió con habilidad las piezas del tablero político-religioso en Bolivia y, con su visita en misión pastoral, aplacó por ahora la tensa relación de los últimos años del presidente Evo Morales con la alta jerarquía de la Iglesia católica de ese país, destacaron varios analistas.
El ex director de la emisora católica Erbol, Andrés Gómez Vela, recordó que el 24 de junio de 2009 el presidente Morales estaba decidido a “hacer desaparecer la Iglesia católica porque, a su juicio, es un símbolo vivo del colonialismo europeo”.
Gómez relató que el mandatario estaba empeñado en fundar la denominada Iglesia Católica Apostólica Renovada del Estado Plurinacional con asesoramiento de un ex cura, Ariel Ticona, a quien pretendía nombrar “arzobispo primado de Bolivia”.
La Conferencia Episcopal Boliviana respondió que “la Iglesia recibió críticas y acusaciones, tanto en tiempos de dictadura como en democracia, por no ser bien entendida y por tratar de ser fiel al mandato de amor que recibió de Jesucristo”.
Pero los ataques del Gobierno de Evo Morales no cesaron porque acusó a los obispos de mantener una mentalidad medieval y de ser vocera de la oposición política.
Tras jurar como presidente de Bolivia el 22 de enero de 2006, Morales olvidó el trabajo electoral que hizo a su favor la Iglesia católica de base, militante de la Teología de la Liberación, que siempre estuvo en Bolivia a contramano de la jerarquía religiosa vinculada a los grupos de poder del pasado.
El actual gobernador de La Paz, Félix Patzi, se convirtió entre 2006 y 2007, cuando era ministro de Educación de Evo Morales, en punta de lanza contra la autonomía de los colegios católicos hasta someterlos al silencio y obediencia a la nueva ley educativa de tinte indigenista y socialista.
La religión católica dejó ser oficial porque la nueva Constitución en vigor desde 2009 declaró a Bolivia un Estado laico. “El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de la religión”, señala el Capítulo Primero (Modelo de Estado), Artículo 4.
Rafael Puente, ex sacardote y mentor político de Morales, calificó de satisfactorio la elección del modelo laico.
“No se cae ni en el absurdo de un Estado confesional ni en el otro absurdo de afirmar un Estado ateo. Pero, además, se tiene el cuidado de hablar, no sólo de religión, sino también de creencias espirituales (que no es lo mismo) y de cosmovisiones (que en nuestro caso, el de un Estado plurinacional, y por tanto pluricultural, es el concepto más adecuado)”, escribió.
Puente lamenta que no existan datos censales sobre confesiones religiosas de los 10 millones de habitantes de Bolivia. Sin embargo, se estima que un 60 por ciento profese la religión católica, cediendo terreno a diario a los evangélicos.
¿Pero que pasó para que Evo Morales acepte la visita del líder de la Iglesia católica? “Francisco llegará a Bolivia, siete años después que Evo (Morales) quiso hacer desaparecer su Iglesia. ¿Volvió Evo esta vez definitivamente a la Iglesia como el hijo pródigo o es una jugada más para que el jerarca católico número uno bendiga su re-re-re-re-re-re?”, se pregunta el analista Andrés Gómez.
En cuanto al litigio iniciado en abril de 2013 por Bolivia en contra de Chile en la Corte Internacional de Justicia, de La Haya, por un acceso soberano al mar, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, sostuvo que el papa Francisco insta a ambos gobiernos a una solución pacífica.
“La intención del papa es que se superen estos problemas en una perspectiva de la paz, de comunión, de construcción común del futuro. Hay que conocer esto para ir hacia adelante, no para quedarse en el pasado”, declaró Lombardi.
