Por Hubert Kahl y Takis Tsafos (dpa)
Atenas, 6 jul (dpa) – Los festejos en la plaza Syntagma de Atenas continuaron hasta la madrugada. Después de que se supiera que había ganado el “no” en el referéndum del domingo, cientos de griegos se dirigieron a la emblemática plaza para celebrar la advertencia dada a los acreedores del país.
Los seguidores del gobierno de izquierda del primer ministro Alexis Tsipras ondeaban banderas griegas, bailaban frente al Parlamento y encendían fuegos de artificio. El ánimo era festivo.
El “no” fue un éxito para Tsipras, que había rechazado las propuestas de los acreedores -el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE)- y llamado a rechazar los planes de éstos en la votación.
Sin embargo, la tarea más difícil comienza para el gobierno ahora, tras el referéndum. Atenas debe convencer ahora a sus socios de la Unión Europea (UE) de que el “no” no significa una ruptura con la UE ni el deseo de abandonar la eurozona.
“Tsipras debe convencer a los acreedores de que el ‘no’ significaba en realidad ‘sí'”, afirmó el diario liberal “Ta Nea”. “El voto de los griegos fue en realidad ‘no’, lo que quiere decir ‘sí'”, añadió en referencia a que la mayoría de los griegos quiere permanecer en la eurozona.
Tras anunciar su renuncia, el hasta ahora ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, aseguró en una entrada de su blog, escrita en inglés bajo el título “Minister No More!”: “El referéndum del 5 de julio pasará a la historia como un momento único en el que una pequeña nación europea se levantó contra la esclavitud de la deuda”. Y añadió: “Es fundamental que el gran capital concedido a nuestro gobierno por el espléndido ‘no’ sea invertido inmediatamente en un ‘sí’ a una solución apropiada”.
De acuerdo con algunos analistas, el primer ministro Tsipras tendrá poco margen para negociar en las futuras reuniones con los acreedores. “Los puentes de la confianza se derrumbaron”, se quejó el diario conservador “Kathimerini”. “Si no hay rápido un acuerdo con los acreedores, a Grecia ya sólo le queda un regreso a la dracma”.
Con su “no”, los griegos no sólo rechazaron los recortes propuestos por la UE, sino también a gran parte de la clase política del propio país. Todos los políticos que tuvieron un rango y un nombre en los últimos años en Grecia -entre ellos los ex jefes de gobierno Konstantinos Mitsotakis (1990-1993), Kostas Simitis (1996-2004), Kostas Karamanlis (2004-2009), Giorgos Papandreou (2009-2011) y Antonis Samaras (2012-2015) -, habían promovido el “sí” en la votación del domingo. La gran mayoría de los griegos, en cambio, opinó distinto.
Samaras sacó sus conclusiones la misma noche del referéndum y renunció como jefe del partido conservador Nea Dimokratia (ND).
En tanto, este lunes continuaban las largas filas delante de los cajeros automáticos para sacar los 60 euros autorizados por día. Los bancos seguían cerrados, sin que se sepa por ahora hasta cuándo.
